Los nietos de Franco aún tienen opciones para evitar la exhumación de su abuelo. Desde que Sánchez anunciara su intención de sacar los restos del dictador del Valle de los Caídos, la familia emprendió una cruzada para evitarlo primero. Y, después, para reinhumarle donde ellos quisieran.

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El Tribunal Supremo avalaba este martes la exhumación de Franco. Permitía así al Gobierno de Sánchez a trasladar los restos del dictador del Valle de los Caídos. Aunque en un primer momento no se pusieron de acuerdo con el lugar para reinhumarle, finalmente elegían el cementerio de Minogrrubio-El Pardo, donde está enterrada Carmen Polo, esposa de Franco. Un lugar que ya había elegido previamente el Ejecutivo socialista por ser privado y alejado de la población. El fin no es otro que evitar los homenajes públicos y la peregrinación a la tumba del dictador.

Sin embargo, la familia de Franco interpuso varios recursos. El primero, para evitar la exhumación. Los siguientes, para que los restos pudieran ser enterrados donde ellos querían. Los nietos eligieron la cripta de la catedral de la Almudena, donde reposan los restos de su madre, Carmen Franco, la única hija del dictador.

El Supremo les daba este martes un revés, impidiendo este lugar para el dictador. Pero losn nietos de Franco aún tienen opciones para evitar la exhumación.

En cuanto la familia reciba la notificación de la sentencia, acudirán al Tribunal Constitucional. Solicitarán, según publica ‘El Mundo’, garantías para que paralice la ejecución de la sentencia mientras se tramita el recurso. Eso podría impedir que se saquen los restos de Franco hasta que se determine si se vulneran sus derechos.

Los nietos del dictador consideran que se están vulnerando sus derechos de intimidad, igualdad o libertad religiosa entre otros. Y así lo recogerán en su recurso. Además, recuerdan que pese a la decisión del Supremo, se debe respetar el plazo de 15 días que el Gobierno les ofreció para buscar un lugar donde enterrar a su abuelo.

Tampoco descartan terminar acudiendo al Tribunal Internacional de Derechos Humanos en caso de agotar todas las vías posibles en España. Reclamarán, sobre todo, poder enterrar a su abuelo donde ellos consideren oportuno.

Bloqueo de las obras

El Gobierno tendrá que hacer frente no solo a la oposición de los nietos de Franco. También al juez que mantiene paralizada la licencia de obras necesaria para levantar las losas sobre la tumba del dictador.

El juez Yusty entendió que había un “riesgo evidente” de que se produjera un accidente con la apertura de la lápida. Tras el fallo del Supremo, el magistrado podrá reconsiderar su postura. O por el contrario mantenerla debido a esos riesgos a los que apela.

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