Las prisas de Madrid por pasar a la fase 1 de la desescalada han desatado una guerra política en el Gobierno regional y provocan la dimisión de Yolanda Fuentes, hasta ahora directora de Salud de la Comunidad.

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No prevalecen «los criterios de salud». Esa es la razón principal por la que Yolanda Fuentes, hasta ahora directora de Salud de la Comunidad de Madrid, presentaba su dimisión este pasado jueves a última hora. Las prisas por pasar a la fase 1, sin estar preparada como la propia Ayuso admitía el miércoles, han desatado una guerra política en el Gobierno regional. Y provocado la dimisión de Fuentes.

La marcha de la directora de Salud se producía como protesta por la decisión del Gobierno madrileño de querer pasar a la fase 1 de desescalada este próximo lunes 11. Fuentes se mostraba contraria a ello, por lo que el documento presentado al Ministerio de Sanidad no va firmado por ningún técnico. Desde la Consejería de Sanidad madrileña aseguran que no necesita esa firma.

Pero, sin duda, la decisión ha provocado tensiones. El Gobierno del PP y Cs vivió una fuerte guerra al decidir si solicitar o no el pase. Y, por tanto, el relajamiento en las medidas de confinamiento.

Madrid se ha convertido en el epicentro de la epidemia en España. Registra más de 67.000 contagios y más de 15.000 muertes por causas vinculadas a la enfermedad. Con esos datos, Fuentes consideraba que no se podía pasar de fase.

Tanto es así que incluso ya se había negado anteriormente a relajar antes de tiempo las medidas de distanciamiento. La ya ex directora de Saluda alegaba que para iniciar la desescalada había que basarse en indicadores epidemiológicos y asistenciales. Y Madrid no los cumple.

En su carta de dimisión, Fuentes señala que no puede estar de acuerdo con la petición para pasar a la fase 1 porque no se ha basado en criterios de salud. Y recuerda que éstos deben imperar por encima de otras cuestiones políticas y económicas.

Guerra política

La dimisión de Fuentes también evidencia la guerra política que se ha vivido en el seno del Gobierno regional. La propia Ayuso aseguraba que no había que tener prisa. Mientras que su vicepresidente, Ignacio Aguado, aseguraba que Madrid estaba preparada y que no podía esperar más.

Finalmente, y tras abandonar la reunión por la mañana, este pasado miércoles por la tarde Madrid confirmaba que solicitaría el pase de fase. Algo que sorprendía a otras comunidades como Castilla y León o Cataluña, que han decidido desescalar solo ciertos territorios.

Incluso el vicepresidente de Castilla y León (de Ciudadanos, igual que Aguado) mostraba su estupor. «Nunca en mi vida política pensé que tendría que decir esto, pero me asombra tener que decir que Torra ha sido más sensato», comentaba ante la prensa.

Colapso

Madrid ha sido, sin duda, la comunidad más afectada por el Covid-19. Su pico máximo de hospitalizados lo alcanzó el pasado 31 de marzo, con 15.227. Dos días después, el 2 de abril, lo hacían las UCI, que llegaron a tener 1.528 pacientes.

Los hospitales madrileños fueron sometidos a una presión asistencial nunca antes vista. Se tuvieron que aumentar el número de camas, incluso abriendo el hospital de campaña de Ifema, que no pudo cerrar hasta el pasado 1 de mayo.

A pesar de todo, Madrid cumpliría los requisitos de camas que pide Sanidad. Sin embargo, no cumple con la incidencia acumulada que se pide. Es decir, los casos de coronavirus por cada 100.000 habitantes notificados en los últimos 14 días. Y aunque las cifras han caído, no es suficiente.

Tras la dimisión de Yolanda Fuentes, será Antonio Zapatero quien ocupe el cargo de director de Salud en Madrid. Él ha sido el director del hospital de Ifema.

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