El debate de los candidatos europeos en TVE se convirtió en una bronca sobre Cataluña. Con representantes de ERC y JxCat, el proceso catalán, Puigdemont y los políticos presos no se quedaron al margen de las discusiones.

Publicidad

Pese a que el debate era sobre Europa, Cataluña fue la gran protagonista de la noche. Los candidatos europeos que se enfrentaron en la batalla dialéctica en TVE convirtieron el proceso catalán en arma arrojadiza entre ellos. Una bronca sobre la comunidad autónoma, propiciada por la presencia de representantes de ERC y JxCat.

El debate se dividía en tres bloques: social, económico y retos europeos. Y en todos ellos, Cataluña ha sido protagonista.

Nada más arrancar, comenzaban los primeros encontronazos entre los independentistas y los constitucionalistas. Y es que tanto Gorka Knörr, candidato en la lista de Puigdemont, como Jordi Solé, de ERC, han aprovechado sus intervenciones iniciales para reivindicar a quienes consideran “presos políticos”.

En sus turnos sucesivos, los candidatos de Cs (Luis Garicano), PSOE (Jose Borrell) y PP (Dolores Montserrat), replicaban que en España no hay presos políticos. Y señalaban a Puigdemont como “un fugado de la Justicia”. La única candidata que no entraba en la polémica era María Eugenia Rodríguez Palop, de Podemos, que se quejaba de consumir el tiempo en algo que no fuera Europa.

Knörr aseguraba que en el debate tendría que estar Puigdemont. Pero que no podía porque sus derechos civiles “están siendo violados”. Y consideraba una “vergüenza en Europa” la existencia de “presos políticos” en España.

“Hoy aquí debería estar el preso político Oriol Junqueras”, decía por su parte Solé. Apostaba por una UE que frene a la extrema derecha. Y pedía que “nunca más haya una Europa que mire para otro lado cuando dentro de la unión se apalea indignamente a votantes indefensos o se manda a la cárcel y al exilio” a líderes políticos.

Borrell, con Garicano

Tras las acusaciones de Knörr a Garicano, Borrell aprovechaba su turno de palabra para defender al candidato de Ciudadanos. Aseguraba que están acostumbrados a que todo el que no esté a favor de la independencia es tildado de extrema derecha. “Se puede perfectamente estar en contra de la extrema derecha y ser normal en los planteamientos ideológicos”, decía el candidato del PSOE.

Y añadía que no cree que su “amigo Luis sea de extrema derecha”. Como tampoco lo es él mismo y está “radicalmente en contra” del independentismo. “En España no hay presos políticos y el señor Puigdemont no es un exiliado, es un fugado de la Justicia”, añadía el socialista.

Borrell se posicionaba también en un momento dado del lado de la candidata del PP. Ésta consideraba una “anomalía democrática” que sean los “separatistas catalanes”, que “dieron un golpe de Estado”, la “amenaza de la libertad”. Y les acusaba de ser ellos quienes quieren acabar con la Unión Europea.

El candidato del PSOE refrendaba la acusación de que son los nacionalismos quienes atentan con la UE. Y ponía como ejemplo el Brexit y los independentistas catalanes.

Economía

En el bloque de Economía, de nuevo Cataluña. Borrell afirmaba que el proceso había provocado “graves daños” a la economía catalana.

El todavía ministro revelaba que una compañía solicitó ayuda porque estaba en riesgo su “viabilidad financiera”. Y calificaba de “propaganda” que se hable de presión a las empresas. Una afirmación que llegaba después de que Solé asegurara que se presionaba para que las compañías se fueran de Cataluña.

Cataluña volvía a ser objeto de bronca en el debate en el tiempo dedicado a política fiscal y monetaria.

Publicidad

Comentarios