Los radicales independentistas han protagonizado una noche de disturbios, barricadas y cargas policiales, convirtiendo Cataluña en una auténtica batalla campal. Las cargas policiales han tenido que disolver a los manifestantes en más de un momento.

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La violencia de los radicales secesionistas aumenta según avanza la semana. La noche del martes, Cataluña se convirtió en una auténtica batalla campal. Barricadas, disturbios y cargas policiales fueron los protagonistas, especialmente en Barcelona.

Este martes, miles de personas perfectamente organizadas, decenas de ellas encapuchadas, asediaron la Delegación del Gobierno en Barcelona. Convocada por la ANC y secundada por los CDR, la manifestación acabó de la peor manera posible. Los Mossos, para proteger el edificio de los violentos, tuvieron que llegar a cargar contra los manifestantes. La Policía Nacional estuvo a su lado, formando un segundo cinturón de seguridad.

Los incidentes se repitieron en las cuatro capitales catalanas. Pero fue especialmente Barcelona la que se convirtió en un escenario casi de guerra. Los Mossos soportaron lanzamiento de huevos, botellas, pintura y hasta bengalas. Hacia las 20:30 horas, la policía autonómica se llevó detenidos a varios individuos muy agresivos que superaron las vallas de protección de la Delegación de Gobierno.

Con contenedores y cartón montaron barricadas en mitad de la calle. Algo de lo que los CDR se han enorgullecido, mostrándolo en redes sociales.

Los Mossos y la Policía demostraron trabajar en equipo en todo momento. Los gritos en favor de los políticos presos, contra la Policía y contra los periodistas fueron la tónica general.

En Gerona, los independentistas radicales también lanzaron objetos contra lo Mossos que custodiaban la Subdelegación de Gobierno.

Heridos y detenidos

Las protestas del martes durante el día y también de la madrugada han dejado 72 agentes heridos y 51 manifestantes detenidos.

Según el balance provisional, 54 Mossos y 18 agentes de la Policía Nacional han resultado heridos. Algunos miembros de la policía autonómica sufren “fracturas y lesiones de consideración”. Y cuatro furgonetas de los Mossos han sido inutilizadas.

Además, 51 personas han sido detenidas en las últimas horas. De ellas, 29 en las manifestaciones de Barcelona, 14 en Tarragona y 8 en Lérida.

El Gobierno ha anunciado que se han producido 157 barricadas con hogueras en Barcelona y las labores de limpieza de este miércoles provocarán cortes en las calles centrales de la ciudad. Las principales, de hecho, permanecen cortadas por los destrozos.

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