El Gobierno de Marruecos ha aprobado ampliar su frontera hacia Canarias. ¿Por qué? Varias son las razones y dos, además, los problemas que surgen de la decisión. El asunto podría convertirse en un largo contencioso con España.

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Fue el pasado jueves que el Gobierno de Marruecos, en sesión parlamentaria, aprobaba ampliar su frontera marítima hacia Canarias. Las razones son varias, aunque la más importante, sin duda, es la presencia de telurio en estos territorios. De su decisión surgen dos problemas y un tema espinoso que podría convertirse en un largo contencioso contra España.

La declaración de las doce millas (22 kilómetros) de aguas territoriales y las 200 (370 kilómetros) de Zona Económica Exclusiva a lo largo de la costa del Sáhara Occidental se aprobaba con contundencia en Marruecos.

Con esta medida quieren solicitar una ampliación hasta los 648 kilómetros. Lo que permitiría al país reclamar la zona del monte submarino Tropic, a unos 500 kilómetros al sudoeste de la isla de El Hierro.

Lo que allí hay es, básicamente, telurio. Una sustancia que se utiliza en el sector de la industria electrónica. En Tropic se encuentra el mayor yacimiento del mundo de este mineral, que la UE lo considera «materia prima estratégica». Además, el monte mencionado tiene cobalto con el que se podrían construir más de 270 millones de coches eléctricos.

La presencia de estos minerales en ese territorio es lo que ha llevado a Marruecos a ampliar su frontera. Eso sí, apoderándose de aguas que, realmente, no le pertenecen. De hecho, España ha solicitado ya formalmente a la ONU la ampliación hasta las 350 millas para Canarias. Alega, con informes, que el subsuelo donde se encuentra el Tropic corresponde a la prolongación natural del archipiélago. Y es que esos múltiples montes están formados por las mismas emisiones volcánicas que dieron origen a Canarias hace millones de años.

Dos problemas

El asunto va camino ya de convertirse en un contencioso entre España y Marruecos. Y dos son los problemas que surgen de esta aprobación del Parlamento marroquí.

El primero de ellos es que se crean solapamientos con las aguas españolas que rodean a Canarias. Y el segundo que Marruecos se apropia de aguas territoriales del Sáhara Occidental. Un territorio que ocupó en 1975, pero sobre el que no tiene soberanía. La ONU lo considera «pendiente de descolonización».

Ya en 2014, España presentaba una propuesta para ampliar su plataforma continental al oeste de Canarias. Un asunto que aún está en estudio de la Comisión.

El Derecho Internacional establece que en caso de solapamiento, los dos países interesados tendrán que llegar a un acuerdo. Si no se logra, el asunto puede acabar en el Tribunal Internacional del Derecho del Mar o incluso en La Haya, sede del Tribuanl Internacional de Justicia de la ONU.

Hasta ahora, Marruecos y España habían respetado el principio de la «línea mediana». Reparte al 50% la delimitación. Pero el Gobierno marroquí dice ahora que no puede ser aplicado, llamando al principio de equidad. Éste considera la longitud de la cosa, el volumen de población y la superficie. Por tanto, el reparto sería ventajoso para Marruecos.

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