El candidato a Moncloa Pablo Casado concede una entrevista a la revista ‘Telva’ en la que narra cómo conoció a su mujer, Isabel Torres, y cómo ya desde el primer día le declaró su amor. “Vas a ser la madre de mis hijos”, le dijo. Una frase que hizo reír a la entonces joven estudiante de Psicología.

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Hoy, 19 años después, tienen dos hijos. Casado se presenta como un hombre enamorado, asegurando que fue un auténtico flechazo su encuentro con Isabel. “Me pareció muy gracioso”, dice ella al respecto de aquel chico tan lanzado.

Ahora, comparten la educación de Paloma, de 7 años, y de Pablo, de 5. Y también su carrera a Moncloa. Algo que no imaginaban hace casi dos décadas. La familia se trasladará allí si Casado gana las elecciones y se convierte en presidente del Gobierno.

Recuerda Casado en su entrevista que de su mujer le gustó “todo”. “Lo que más valoro es su generosidad”, dice, además de reafirmar que su esposa es “inteligente y guapa”. Ella es, sin duda, su mejor apoyo a la hora de enfrentarse a las elecciones.

Unos comicios que en casa han convertido en concurso para justificar la ausencia de Casado, que pese a todo cena en casa y desayuna con sus hijos. “Les hemos contado que papá participa en un concurso y que por eso está menos en casa. Me preguntan todos los días si lo he ganado ya”, dice la pareja.

Sus peores momentos

En su entrevista, el líder del PP y su mujer recuerdan también sus peores momentos en estos casi 20 años juntos. El 15 de marzo, su hijo Pablo cumplía 5 años. Hace un lustro, sus padres veían cómo nacía prematuramente, con tan solo 730 gramos de peso. Después necesitó una operación de corazón. Luego sufrió una sepsis. Llegó a pesar 640 gramos.

Isabel estaba embaraza de 22 semanas cuando se le rompió la bolsa amniótica. Tuvo que estar en reposo durante casi un mes. “Fue lo más duro”, dice. “Cualquier estornudo, ataque de tos o movimiento podían poner en peligro la vida de mi hijo. Esas semanas se me hicieron eternas. Creo que no volveré a vivir una experiencia tan dura en mi vida”, relata Isabel.

Para Casado, desde entonces, la admiración hacia su mujer es mayor. “Ese sufrimiento nos unió muchísimo, tuvimos que tomar decisiones muy serias”, dice. Y es que a punto estuvieron de perder a su hijo. “Estuvo en coma tres días y el tío se agarraba a la vida de una manera impresionante. Había que verlo”, dice con orgullo un Pablo Casado que hoy, como muchos, celebra especialmente el Día del Padre.

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