El pacto con Bildu ha provocado un auténtico terremoto dentro del Gobierno. Desde el desconcierto dentro del PSOE al choque con Podemos, pasando porque Sánchez había ocultado a algunos de sus ministros el acuerdo.

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El anuncio y posterior rectificación del pacto del Gobierno con Bildu para derogar la reforma laboral ha provocado un terremoto político. No sólo en el seno del Congreso sino también dentro de los propios partidos. Especialmente en el PSOE. Muchos han mostrado su desconcierto al no conocer el acuerdo. Y otros no entienden el choque que a raíz de ello se ha producido con Podemos, su socio.

La primera sorpresa llegaba dentro del propio PSOE. Pedro Sánchez impulsó y conocía en todo momento el acuerdo. Estaba al tanto de que Adriana Lastra había abierto una vía para conseguir la abstención de Bildu en la votación para la quinta prórroga del estado de alarma. Y el interés de la formación abertzale en la promesa expresa de derogar la reforma laboral. Tanto Sánchez como la portavoz de Bildu, Mertxe Aizpurua, dieron pistas de ello en sus discursos. Aunque en la sesión pasaron desapercibidas prácticamente.

Sin embargo, distintas fuentes confirman que el documento hecho público, y que incluía la palabra «integral» era ajeno al PSOE. Aseguran que no encuentran la explicación a por qué Lastra y Echenique aceptaron ese término y el plazo de derogarla cuanto antes. Algo que incluso provocó la bronca de sus superiores, Sánchez e Iglesias.

A su vez, varios ministros desconocían que se iba a producir ese pacto. Tanto es así que nada más publicarse el documento, llamaron a Sánchez para pedirle explicaciones. Entre ellas, la ministra de Economía, Nadia Calviño, quien exigió rectificar ese acuerdo. Además, hizo ver al presidente que el pacto tendría consecuencias en el diálogo social. Sobre todo, porque se negocian aún con patronal y sindicatos las condiciones de los ERTE. Y mientras en Bruselas se pide fondos de ayuda para solventar la crisis económica.

A su vez, entre los socialistas sorprende también el choque que se ha producido con Podemos, después de que Pablo Iglesias asegurara que el documento firmado tendrá que salir adelante. Es decir, que contradice la rectificación del PSOE y asegura que la derogación de la reforma laboral será un hecho.

La CEOE rompe el diálogo

Al terremoto político se unen las críticas de la patronal que, además, ha decidido romper el diálogo social con el Gobierno.

Según informa el diario ‘El País’, el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha anulado la reunión prevista para este jueves con el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá. 

Ya en el comunicado emitido este jueves por la mañana, la CEOE aseguraba que el pacto dinamita el diálogo de los agentes sociales. Además, advierten que la derogación «tendrá unas consecuencias negativas incalculables». Y que «impactará de forma profundamente negativa en el empleo».

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