¿Qué pasará si no hay investidura de Pedro Sánchez este próximo 23 de julio? Es lo que se preguntan muchos, que han puesto en marcha ya el calendario de unas nuevas elecciones.

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De no haber investidura este próximo 23 de julio, o el 25 con mayoría simple, ¿qué pasará? Es la pregunta que muchos se hacen, cuando Sánchez aún no ha llegado a un acuerdo con Iglesias. Todo apunta a que podría haber elecciones en noviembre. Concretamente, el 10 de ese mes.

Y es que la fecha de la investidura pone en marcha la cuenta atrás para lograr un Gobierno cuanto antes. De no conseguirse, la ley da dos meses para celebrarse nuevos comicios. Serían de nuevo los españoles los que decidieran con su voto quién debe situarse al frente del Ejecutivo.

El debate arrancará el 22 de julio, con la intervención por la mañana de Pedro Sánchez, el candidato propuesto por el Rey. Por la tarde será el turno del resto de líderes políticos.

El día 23 se realizará la primera votación, para la que Sánchez tendría que lograr 176 apoyos. Algo difícil, pues sumando todos los posibles, se quedaría en 173. Dos días más tarde, el 25, se celebrará la segunda votación. Para sacar la investidura adelante, al líder del PSOE le bastaría conseguir más síes que noes, lo que significa que con la abstención de algunos diputados lograría su objetivo de repetir en Moncloa.

La fecha de investidura se ha fijado sin que Sánchez tenga la certeza de lograr gobernar. De hecho, ha sido interpretado por muchos como un arma política para presionar al resto de partidos. En especial, a Podemos. Y es que el protocolo establece que el candidato confirma fecha al conocer que cuenta con los votos necesarios para ello.

Tras la investidura fallida

Después de la investidura, fallida a todas luces a no ser que Sánchez logre los apoyos antes del 22 de julio, los partidos tendrán dos meses para conseguir otro consenso.

Aunque las elecciones pudieran convocarse para el 10 de noviembre, como marca la ley, Sánchez podría intentar otra investidura en septiembre. Así se lo ha hecho saber Iglesias, que sigue apostando por someter al Congreso un Gobierno de coalición.

Desde el PSOE se sienten tranquilos con la posibilidad de otras elecciones. Y es que todo parece indicar que unos comicios en noviembre perjudicarían, especialmente, a Podemos. Los socialistas, según todas las encuestas, obtendrían más votos incluso que en abril. La investidura fallida sería interpretada por los votantes como un bloqueo de Podemos.

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