La amenaza de multas y la posibilidad de poner en peligro al resto de ciudadanos parecen no ser suficientes para un Mariano Rajoy que ha sido pillado saltándose el confinamiento en varias ocasiones para hacer deporte.

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Desde el pasado 14 de marzo, la población española permanece en confinamiento. Sin embargo, no todos los ciudadanos están respetando la cuarentena como debieran. Entre ellos, Mariano Rajoy, que ha sido pillado saltándose el aislamiento en varias ocasiones. Y lo hace para practicar deporte. Algo expresamente prohibido en el estado de alarma, según las medidas tomadas por el Gobierno.

Han sido las cámaras de ‘Al Rojo Vivo’ (La Sexta) las que han captado a Rajoy practicando deporte al aire libre. Concretamente, sus ya famosas marchas a primera hora de la mañana. «Sale de casa para hacer deporte y hay enfado incluso entre los vecinos. Dicen ‘por qué él sí y yo no'», desvelaba Antonio García Ferreras.

Una reportera del programa matinal aseguraba que es algo que hace «de forma habitual». Y que las imágenes ofrecidas eran del pasado domingo 12 de abril. En ellas se ve al expresidente del Gobierno «totalmente equipado» para hacer deporte, con pulsómetro incluido.

Aznar, a Marbella

Parece que lo de respetar el confinamiento y las medidas no va con los expresidentes del Gobierno del PP. El primero en hacer caso omiso a las recomendaciones fue José María Aznar, quien no dudó en marcharse a Marbella.

Cuando en Madrid ya se estaba gestando el estado de alarma, Aznar y su mujer, Ana Botella, huyeron a la ciudad andaluza. Lo hicieron el 11 de marzo, tres días antes de la declaración oficial del estado de alarma. Y en un momento en que ya se pedía encarecidamente a los habitantes de Madrid que no dejaran la ciudad.

La región comenzaba a detectar casos de coronavirus a gran ritmo y con esta medida se quería evitar su propagación por el resto del país. Sin embargo, Aznar decidió marcharse.

La vivienda de los Aznar en Marbella se edificó en 1994 y fue comprada por el matrimonio en 2013. La reformaron en 2014. Se trata de una parcela de 2.11 metros cuadrados, de los cuales 448 son de superficie construida. La vivienda ocupa 365 metros cuadrados, las zonas deportivas 60 y el porche 23.

Consta de cuatro dormitorios, despacho, vestidor, dormitorio de servicio y piscina. Se encuentra a escasos metros de la playa y según parece, les costó alrededor de 2 millones de euros.

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