El PP logra recuperar el poder perdido en las urnas gracias a la fórmula andaluza. Los pactos con Cs y Vox le hacen teñir de azul media España, ampliando el acuerdo en Andalucía a otras comunidades autónomas.

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La última en afianzar el pacto ha sido Madrid. El PP consolida así su poder en algunas zonas perdidas en las urnas gracias a la llamada fórmula andaluza. Junto a Vox y Cs, ha teñido de nuevo de azul media España. Algo que no parecía posible tras las elecciones del 28-A y del 26-M, donde el PSOE barría.

Este jueves, Vox daba el paso necesario para que Díaz Ayuso sea presidenta de la Comunidad de Madrid. Ciudadanos daba luz verde al documento presentado por los de Abascal y teñía así de azul el Gobierno de la comunidad madrileña. La fórmula será la misma que en Andalucía, que ha servido de base para el resto de comunidades en las que a la derecha le daban los números.

Aunque han sido más de sesenta días de negociaciones, finalmente las tres formaciones llegaban a un acuerdo. Gracias a él, el PP recupera el poder que perdió en las urnas. Los populares han logrado gobernar en comunidades en las que no lo esperaban.

Sin esos acuerdos, el PP solo gobernaría a día de hoy en Galicia. Allí, Feijóo goza de mayoría absoluta. Y las urnas solo le han dado la victoria en Navarra, gracias a la coalición con UPN y Ciudadanos bajo la marca Navarra Suma. Curiosamente, no gobernará allí, pues la socialista María Chivite conseguía el apoyo de la izquierda y de Bildu para hacerse con el Ejecutivo.

Con la fórmula andaluza, los populares han podido formar Gobierno también en Castilla y León, Murcia y Madrid. Y además tienen el poder municipal en algunas de las capitales más pobladas, como Madrid, Málaga, Zaragoza, Murcia o Alicante.

Tras el 26-M, el PP lograba mayorías absolutas en 2.563 Ayuntamientos. A ellos ha sumado, gracias a los pactos, otros 291. Incluidos 12 en capitales de provincia y Ceuta.

Diputaciones

En total, el PP preside 11 diputaciones. De ellas, solo 3 han sido logradas por mayoría absoluta. El resto, gracias a los pactos. En especial, con Ciudadanos.

Casado y Egea celebraron los resultados del 26-M en el balcón de Génova. Algunas voces críticas aseguraron que se habían adelantado, ya que dependían de los acuerdos. Ahora, algo más de dos meses después, consolidan esa celebración, recuperando parte del poder perdido en las urnas.

De hecho, los acuerdos han asentado en el puesto a un Pablo Casado que pendía de un hilo. Tanto el líder del PP como su número dos se lo jugaban todo en las negociaciones. La victoria final en Madrid asienta a la directiva, que hace un balance “tremendamente positivo” de los resultados finales.

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