Hasta 10 millones de mascarillas se repartirán entre este lunes y el martes a los trabajadores que vuelven a sus puestos tras los 15 de hibernación de la actividad económica no esencial. Pero, ¿cómo son? ¿A quién se reparten? ¿Cómo deben usarse? Repasamos todas las preguntas y respuestas al respecto.

El Gobierno está llevando a cabo este lunes un reparto masivo de mascarillas para miles de trabajadores que regresan a sus puestos. Una medida de prevención con la que se espera evitar el contagio de aquellos a quienes no les queda más remedio que ocupar de nuevo sus trabajos.

El reparto se llevará a cabo en estaciones de Metro, líneas de autobús y cercanías. Sin embargo, a muchos les han asaltado las dudas, por lo que respondemos preguntas como «a quién van dirigidas» o «cómo se usan».

¿Para quién son?

Las mascarillas van dirigidas a personas adultas sin síntomas que sean trabajadores y que a partir de este lunes vuelvan al trabajo. Ocupan puestos que no permiten el teletrabajo, tales como en industrias, fábricas u obras.

¿Cuándo y dónde se reparten?

Se han repartido entre las 6 y las 9 de la mañana. Hora punta de cualquier día laborable. Aunque se instó a las empresas a flexibilizar horarios para evitar aglomeraciones, lo cierto es que la mayoría de trabajadores acude a sus puestos en ese horario.

En Madrid se han repartido en todas las estaciones de Metro, las de Cercanías de la capital y líneas de autobús de la EMT. En otras ciudades se ha hecho lo mismos, en transportes públicos.

¿Cómo se utilizan?

Se trata de mascarillas higiénicas por lo que la mayoría son reutilizables, pero no indefinidamente. De hecho, preferiblemente, se aconseja utilizarla solo una vez. Y, por supuesto, una única persona.

Por comodidad e higiene se recomienda no usar la mascarilla más de cuatro horas. En caso de que se humedezca o deteriore por el uso, hay que cambiarla por una nueva. Un problema, ya que la jornada habitual es de ocho horas.

Si se retira en varias ocasiones o se guarda sin que tenga contacto con nada se puede volver a utilizar. Siempre que sea en periodos cortos. Una mascarilla higiénica no sirve para varios días.

Antes de ponérsela, el trabajador debería lavarse las manos con agua y jabón. O en su defecto frotarlas con un gel hidroalcohólico. Después, se tiene que ajustar a la cara y tiene que tapar nariz, boca y mentón. Así se asegura una correcta colocación.

Para evitar contagios al quitar la mascarilla, lo primero que hay que hacer es quitarse con cuidado los guantes de protección. Luego, lavarse las manos. Después, se retira la mascarilla sin tocar la parte frontal de la misma. Y se debe desechar en un recipiente específico, en un contenedor provisto de una bolsa de plástico. Y preferiblemente con tapa y sin control manual. Se recomienda utilizar una doble bolsa por si la primera se rompe. Se pueden desechar en contenedores para desechos biológicos. Y una vez retirada, se aconseja volver a lavarse las manos.

También hay que evitar poner la mascarilla en la frente o debajo de la barbilla durante su uso. Algo que hacen muchos para aliviar la presión de llevarla.

Comentarios