Los niños podrán salir a la calle a partir del próximo lunes 27 de abril. Tras 6 semanas encerrados, podrán volver a disfrutar del aire libre un rato al día. Sin embargo, al igual que se les explicó por qué había que quedarse en casa, hay que prepararles para salir.

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Desde que cerraron los colegios el pasado 11 de marzo, los niños españoles no han pisado la calle, salvo contadas excepciones. Como mucho, acudían a comprar o a la farmacia, siempre y cuando a sus padres no les quedara más remedio. Eso cambiará el 27 de abril, cuando se les permitirá salir a la calle un rato. Sin embargo, tras seis semanas encerrados, también hay que prepararles para este cambio.

El coronavirus se convertía para muchos pequeños en un monstruo que estaba en la calle y al que había que derrotar. Un enemigo invisible del que se podían refugiar en casa. A muchos padres, el cuento les sirvió para explicarles a sus hijos por qué no podían salir. Ahora, los psicólogos recomienda tener con ellos otra charla. Habrá que explicarles por qué ahora sí pueden salir y, sobre todo, en qué condiciones.

Todo dependerá, además, de la edad. Para los más pequeños solo hará falta preparar el carrito. Para los más mayores habrá que explicarles que aunque estamos seguros deben ir de la mano del adulto y sin tocar las cosas. También que deben cambiarse de acerca si se van a cruzar con otra familia. A partir de los 13 años ya se les puede explicar directamente las directrices que marca el Gobierno. Y advertirle de que si no cumple con su parte puede infectar a alguien.

Los psicólogos también recomiendan rebajarles el nivel de miedo para que estén tranquilos al salir. Pero hacer hincapié en las medidas de seguridad.

Además, deben ser muy conscientes de lo que se puede y no se puede hacer en todo momento. Los padres tendrán que explicar que no pueden ir al parque, que no podrán jugar con otros niño ni ver a sus amigos. Tampoco estar más de una hora al día, el tiempo recomendable por los expertos.

¿Con mascarillas?

Algunos expertos consideran que el uso de mascarillas en los menores no aporta nada. Otros, en cambio, lo recomiendan como una forma de que tengan interacción social. Es decir, que puedan mantener las normas de convivencia saludando a vecinos o conocidos. Las mascarillas permitirían hablar sin riesgo a un metro y medio de distancia.

Con mayor capacidad de adaptación que los adultos, los niños llevarán mejor la situación. Así lo aseguran los psicólogos infantiles. Por lo tanto, lo único necesario es prepararles para que sean conscientes de este alivio de confinamiento.

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