El PSOE no quiere suspender a los diputados presos antes de las elecciones del 26M. Y la razón no es otra que no querer dar alas a los independentistas en las urnas. Sin embargo, la presión de PP y Cs hará que la Mesa tome una decisión este viernes.

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La suspensión de los diputados independentistas presos marcará el final de la campaña del 26M. Por eso, desde el PSOE han intentado dar largas y aplazar la decisión, a fin de evitar costes políticos y jurídicos antes de las elecciones. Sin embargo, la presión de PP y Cs hará que la Mesa del Congreso tome una decisión este viernes.

Los miembros de la Mesa no tomaron una decisión este pasad jueves, tras cuatro horas de reunión. La mayoría de izquierdas determinó que encargarían un informe a los letrados de la Cámara Baja. Este viernes, se volverán a reunir para abordar el tema de nuevo.

Meritxell Batet insiste en que este informe persigue que la decisión sea puramente jurídica. La presidenta del Congreso habría preferido un pronunciamiento del Supremo. Pero el alto tribunal alegaba que el reglamento de la Cámara Baja ya contempla esta situación en su artículo 21. Por lo que dejaba en manos del órgano rector de la misma la decisión.

La división de la Mesa al respecto mantiene en el aire la suspensión. Y es que aunque desde el PSOE se cree que puede beneficiarles de cara a las elecciones, por encontrarse así más en el centro, desde Podemos aseguran que sería perjuicio en las urnas.

Alas a los independentistas

Desde el PSOE se muestran a favor de la suspensión. Pero siempre tras el 26M. Los socialistas creen que la decisión llega en el peor momento. Además, prefieren que lo ordene un tribunal.

Suspender a los diputados presos en este momento es, para el PSOE, situarse al lado de PP y Cs. Pero, sobre todo, dar alas a los independentistas en las urnas. La semana se ha saldado ya con imágenes icónicas para ERC y JxCat, que han protagonizado la constitución de las Cortes. Una suspensión apoyada por los socialistas dejaría que el independentismo tildara de “farsa” el diálogo por el que aboga Sánchez. Y crearía, sin duda, la primera fricción con sus socios de Unidas Podemos.

Una orden del Supremo, en cambio, les ahorraría problemas. Aunque eso no va a darse. Parece que las presiones de PP y Cs harán que la Mesa tome la decisión este mismo viernes.

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