No hay avances. PSOE y Podemos chocaban otra vez este jueves y terminan de nuevo bloqueados tras casi cinco horas de reunión en el Congreso. Al borde de la ruptura total, ambas formaciones aún confían en llegar a un pacto para evitar elecciones.

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Los equipos negociadores de PSOE y Podemos se reunían en el Congreso este pasado jueves durante casi cinco horas. Y el final del encuentro terminaba sin acuerdo y con ambos partidos al borde de la ruptura. Bloqueados de nuevo, chocaron como vienen haciendo desde hace meses.

Las posiciones no se acercaron, lo que se resuelve con un nuevo encuentro fallido. Algo que acerca al país a unas nuevas elecciones para noviembre. Y que es ni PSOE ni Podemos han cedido en sus exigencias sobre la composición del Gobierno.

Al término de la reunión, Podemos daba un golpe encima de la mesa. La portavoz de la formación en el Congreso, Ione Belarra, confirmaba que las negociaciones habían encallado otra vez. “Nos vamos sinceramente preocupados, básicamente nos han presentado un programa electoral”, decía.

Desde el grupo de Iglesias se aculpa al PSOE de “no querer negociar un Gobierno”. Y reiteraron que los socialistas acudieron simplemente “para presentarnos su documento”. Y aunque Podemos insiste en negociar un Gobierno, programa y equipos, dicen que el mensaje desde el PSOE es bien diferente: “O gobernamos en solitario a pesar de no tener mayoría absoluta o elecciones”.

En Podemos creen que Sánchez ha decidido ya ir de nuevo a las urnas. O que espera al último momento para ofrecer una coalición. Y es ahí donde la formación morada no pierde la esperanza.

Aún quedan 17 días para encontrar una solución e impedir otras elecciones. Pendiente queda todavía la reunión entre Iglesias y Sánchez. Ninguno de los dos quiere romper todavía. Belarra aseguró, de hecho, que iban a “seguir hablando”. Aunque pocos ven en sus palabras optimismo. Y es que reconoció que el PSOE se muestra “profundamente inamovible en las posiciones en las que ya se mantenían”. Es decir, en rechazar un Gobierno de coalición. “Nos han venido a presentar una tercera vía, que al final es su primera y única vía. Un Gobierno de partido único”, explicaba Belarra.

Tono conciliador

Por su parte, el PSOE intentó mostrar un tono más conciliador. Adriana Lastra intentaba rebajar la tensión tras el encuentro fallido. “Hemos constatado diferencias, pero también hemos quedado en seguir hablando”, decía.

Lasrta reivindicó que durante este proceso negociador “el PSOE se ha movido muchas veces”. Y aseguró que su planteamiento actual garantiza que no habrá “ni vencedores ni vencidos”.

Con todo ello, parece que el país está abocado a ir a unas nuevas elecciones. El 23 de septiembre termina el plazo para investir a un presidente del Gobierno. Y no parece que se vea luz al final del túnel. Más bien todo lo contrario.

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