Carles Puigdemont envió a su hermana Anna como enlace con el entorno de Quim Torra. El encuentro, totalmente blindado gracias a los CDR, ha sido recogido en los autos judiciales tras las detenciones.

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El propio Carles Puigdemont se encargó de elegir a la persona que le representaría en la reunión que en septiembre de 2018 celebraron con el entorno de Torra. El expresidente catalán escogió a su hermana Anna para que hubiera contacto entre los fugados y el actual Gobierno catalán. El encuentro, además, fue totalmente blindado gracias a los CDR, que se encargaron de ello. Así consta en los autos de prisión de los miembros de los CDR detenidos el pasado lunes.

Los nueve arrestados de los CDR, acusados de formar un grupo terrorista, habrían cubierto reuniones secretas entre miembros del Gobierno de Torra e interlocutores de Puigdemont. Los detenidos se habrían encargado de dar cobertura logística a este encuentro, que se produjo en otoño del año pasado. Los CDR se encargaron de facilitar el contacto a través de coches lanzadera y medidas específicas de seguridad, según publica el diario ‘ABC’ este lunes. Como si de una película de espías se tratase, la reunión se produjo en un vehículo en marcha.

La investigación a los CDR ha revelado que Torra les ayudaba para llevar a cabo una serie de acciones. Entre ellas, un asalto al Parlamento catalán.

La negación de Anna Puigdemont

Tras conocerse las informaciones, Anna Puigdemont lanzaba un comunicado negando las informaciones.

La hermana del expresidente catalán dice que es “materialmente imposible” que se hubiera visto con los detenidos “por razones familiares perfectamente acreditadas”. Y explica que en la fecha de la supuesta reunión, el 15 de septiembre de 2018, estaba en el hospital con su padre, que fue operado.

Además de recalcar que no es persona pública y no se dedica a la política, Anna Puigdemont niega haber ejercido como enlace entre su hermano y Torra. “Ni con otro ni con ellos dos”, dice. Y se reserva la posibilidad de emprender acciones “civiles o penales”. “No he tenido, ni tengo, ni tendré nunca ningún tipo de relación con actos violentos de ninguna clase”, dice. “Ni con las personas que los perpetren”, añade.

La hermana de Puigdemont considera que lo publicado forma parte de una “campaña de criminalización y desprestigio”. Y que el único objetivo es “intentar perjudicar a mi hermano”. Además de “tratar de convencer a las autoridades belgas de que le entreguen” a España.

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