Carles Puigdemont ha dado plantón a sus acólitos en Estrasburgo. Aunque había asegurado que iría a la ciudad francesa, el miedo a ser detenido le ha hecho quedarse en la frontera y volver a Bruselas.

Publicidad

Finalmente, Carles Puigdemont no acudirá a la protesta independentista que se celebra este martes en Estrasburgo. Alrededor de 4.000 acólitos del expresidente catalán se concentraban a las puertas del Parlamento Europeo. Querían reivindicar así la presencia de Puigdemont, Comín y Junqueras en la Eurocámara. Ninguno de los tres podía recoger su acta de eurodiputado.

Alrededor de 4.000 independentistas acudían a Estrasburgo en la segunda manifestación ‘internacional’ de los acólitos de Puigdemont. La primera fue hace año y medio en Bruselas. Ciudad a la que precisamente ha vuelto el expresidente catalán por miedo a ser detenido.

Aunque había anunciado su llegada a la ciudad francesa, e incluso su abogado ha jugado con ello en Twitter, finalmente el propio letrado ha aconsejado a su cliente no acudir. El miedo a ser detenido ha podido más que la protesta. Pese a ello, aseguraban estar a solo tres kilómetros de Estrasburgo.

El expresidente catalán evitaba entrar a Francia por temor a que España reactivara la euroorden en un territorio a priori más propicio para que fuera detenido y extraditado.

La protesta independentista arrancaba este martes a las 7:00 horas, con pequeños grupos. Poco a poco, iba ganando en entidad. Los gritos de “independencia” o “libertad presos políticos” se repetían. También consignas contra Antonio Tajani, presidente del Parlamento Europeo.

El acto central se desarrollará a mediodía, con los discursos de varios oradores cuyos nombres no han trascendido de momento.

Nueva legislatura europea

La Eurocámara arranca este martes una nueva legislatura. En ellas, los asientos de Puigdemont, Comín y Junqueras han quedado vacíos. El expresidente catalán intentó hasta última hora revocar su exclusión. Sin embargo, la justicia europea rechazó concederle las medidas cautelares que pedía para poder sentarse en el hemiciclo.
Por miedo a ser detenido, Puigdemont no viajaba a España para recoger su acta de eurodiputado. Por el mismo motivo, tampoco lo hacía Comín. En el caso de Junqueras, era la justicia quien lo impedía, ante el riesgo de fuga y el problema de la seguridad.
Así, la única representación independentista en el Parlamento Europeo será la de Diana Riba, de ERC. Se trata de la esposa de Raül Romeva, en prisión preventiva.
Publicidad

Comentarios