El Rey Felipe estudia ya aplazar su decisión sobre la investidura unos días y apurar al máximo los plazos para evitar unas nuevas elecciones. En vista de los movimientos de última hora de los partidos, podría esperar para saber con certeza si Sánchez tiene posibilidades o no.

Publicidad

El Rey Felipe VI estudia ya aplazar unos días su decisión sobre la investidura. La situación de incertidumbre, la ronda de consultas en Zarzuela y las conversaciones de última hora entre partidos podrían hacer al monarca esperar a ver qué pasa. Apuraría así los plazos estipulados para evitar otras elecciones.

Al parecer, el Rey no quiere tomar una decisión apresurada. Y que aún queda tiempo para poder celebrar la investidura y las dos votaciones que seguramente sean necesarias para investir a un presidente del Gobierno. El plazo expira el próximo 23 de septiembre. Por tanto, si para entonces no hay presidente del Ejecutivo, las Cortes se disolverán automáticamente y España irá a unas nuevas elecciones generales. Comicios que se celebrarían el 10 de noviembre según lo estipulado por ley.

Las opciones del Rey

Lo previsto era que el Rey decidiera este martes entre designar un candidato a la investidura (Pedro Sánchez salvo sorpresas) o que constatara la imposibilidad de un acuerdo. Lo que llevaría a la convocatoria de otras elecciones.

Sin embargo, la oferta de abstención de Ciudadanos ha cambiado el panorama. Así como también las conversaciones de Sánchez con Iglesias, Casado y Rivera. Todo ello ha empujado al Rey a pensar en aplazar la decisión.

Felipe VI es partidario de evitar otra investidura fallida, como en julio. Por eso baraja dejar pasar unos días para que los responsables políticos puedan ponerse de acuerdo.

Pese a ello, tampoco tiene mucho margen de maniobra. Como tarde, el Rey decidirá el jueves o, apurando muchísimo, el viernes por la mañana. La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, tendría que convocar un pleno de investidura que se alargaría durante el fin de semana.

Con toda seguridad, se necesitarán dos votaciones. Por lo que los plazos se ajustan aún más. Lo previsto es que si el pleno se celebra el viernes, el sábado se vote por primera vez. Y ya el lunes, dejando pasar las 48 horas que estipula la ley, por segunda. Sería ese mismo lunes 23, día en el que acaba el plazo legal, cuando Sánchez podría ser investido.

La investidura parece ahora más lejana. Y es que la respuesta del presidente del Gobierno a Albert Rivera no ha sido bien recibida en Ciudadanos. “Es una tomadura de pelo”, ha dicho.

Publicidad

Comentarios