Albert Rivera vislumbra por primera vez su futuro fuera de la política. “Nunca he tenido apego al sillón”, ha dicho en una entrevista. El líder de Cs asegura que tiene profesión civil a la que aferrarse pero evita hablar de si Arrimadas podría ser su relevo.

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Las encuestas de cara al 10-N pronostican un gran batacazo para Cs. Sin ir más lejos, la publicada este jueves asegura que bajará hasta los 22 escaños (teniendo actualmente 57). Quizá acosado por esos sondeos, Albert Rivera vislumbra ya su futuro fuera de la política. Y es la primera vez que lo hace, además, en público. “Nunca he tenido apego al sillón”, ha dicho tajante.

Rivera esquivó la respuesta durante su entrevista en Telemadrid el pasado miércoles, asegurando que estaba centrado en la campaña electoral. Pero este jueves ya ha confirmado que no se aferrará a su cargo a toda costa.

“Yo vengo de la sociedad civil. Tengo profesión, tengo trabajo y tendré trabajo fuera de la política”, ha dicho en ‘Los desayunos de TVE’. Tras recordar que él ya ejercía el Derecho antes de asumir el liderazgo de Ciudadanos, Rivera dejaba claro que la política es una “vocación temporal”. En este sentido, ha dicho que conservar el puesto “a cualquier precio” es “de cobardes” y de “mediocres”.

Los pésimos resultados que prevén las encuestas para la formación naranja ha acelerado el debate de la continuidad de Rivera. Las del 10-N serán ya las quintas elecciones del líder de Cs. Y en este tiempo, ha crecido el cuestionamiento interno sobre el actual hiperliderazgo de su presidente. Cobra fuerza, además, la posibilidad de que Inés Arrimadas se eleve como alternativa después de las elecciones.

Arrimadas, sustituta

Sin embargo, preguntado directamente por si Arrimadas sería buena sustituta, Rivera ha esquivado la cuestión. Solamente ha querido destacar que “lo inteligente es rodearse de gente buena y válida” como ella. Y añadía que juntos forman un “tándem”.

“Yo también soy muy fan de Inés, por eso es la número dos y la número uno por Barcelona”, ha dicho.

Al clima de incertidumbre en Cs se ha sumado el cambio repentino de Rivera respecto a Pedro Sánchez. Ha dejado de lado su rechazo al líder socialista para abrirse a negociar. Un giro que muchos han entendido como síntoma de inseguridad.

El líder de la formación naranja ha defendido su nuevo discurso. Y explica que se debe a la importancia de evitar que España siga bloqueada. “No voy a convertirme al sanchismo porque no creo que Sánchez sea un buen presidente”, pero urge poner en marcha el país”, ha dicho.

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