Pedro Sánchez sigue presionando y ahoga a Iglesias para buscar su rendición. El PSOE considera que la fórmula de coalición es inviable y pide apoyo a Podemos para gobrenar en solitario.

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Los socialistas han rechazado la última propuesta de Podemos para “retomar el diálogo” de cara a una investidura en el mes de septiembre. Sánchez ahora así y presiona a Iglesias, que sigue intentando un Gobierno de coalición. Sin embargo, el PSOE descarta esta fórmula y pide apoyo para gobernar en solitario.

En la Moncloa lo tienen claro: la coalición no es posible. Por lo tanto, las opciones se reducen a un ejecutivo exclusivamente socialista u otras elecciones. Poco tardaron en decir ‘no’ a Iglesias y su nuevo documento. Aseguran que están dispuestos a negociar las medidas pero en ningún caso los sillones.

El reto de Sánchez es encontrar apoyo en los socios de Iglesias. Convencer a En Comú Podem, Izquierda Unida, Galicia en común y Equo para evitar elecciones. La mayoría de ellos rechaza ir otra vez a las urnas, por lo que podrían presionar a Iglesias llegado el caso.

Tras el rechazo de Sánchez, Iglesias censuraba la negativa en una entrevista en Antena 3. “Hemos aceptado la máxima exigencia y más inaceptable del PSOE, que era un veto pesonal”, dijo el líder de Podemos. Iglesias no dudó en pedir dejar los “reproches” a un lado y ponerse a negociar. Y dudó directamente al presidente en funciones al asegurar que “si quiere elecciones, que lo diga”. Recordaba, además, que una coalición “no puede negociarse en 48 horas”.

El líder de Podemos insistía en que la “vía portuguesa” es un error. “Entregamos a cambio de nada un gobierno al PSOE a cambio de la moción de censura. La experiencia fue mala, un gobierno tan débil no pudo sacar adelante los Presupuestos”, aseguraba.

Septiembre

Aunque Iglesias preferiría retomar las conversaciones en agosto, Sánchez está dispuesto a esperar a septiembre. Y que sea el PSOE el que marque el ritmo en todo momento.

El presidente en funciones avanza que terminará el diálogo emprendido con la sociedad civil tras la investidura fallida. El fin es completar y presentar un programa de gobierno “abierto” y “progresista” que someterá a la discusión del resto de fuerzas políticas, “especialmente con Unidas Podemos”.

Sí parecen más cercanos en cuanto a medidas programáticas. El documento que enviaba Podemos “cuenta con muchas de las medidas que ya formaron parte del discurso de investidura”. Sin embargo, precisan, “no hay ningún avance respecto a la posición que Unidas Podemos ha mantenido desde el principio”.

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