Pedro Sánchez quiere apurar los plazos para comerse las uvas ya como presidente del Gobierno. Espera poder llegar a un acuerdo con ERC y salir elegido el 30 de diciembre. Para eso, tiene que convocar el pleno de investidura como muy tarde el día 26.

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Después de una semana como candidato oficial a la presidencia y de 234 días como presidente en funciones, Pedro Sánchez quiere comerse las uvas ya investido. Y para ello no dudará en apurar los plazos. Para lograr ser elegido el 30 de diciembre, como es su deseo, tendrá que convocar el pleno, a mucho tardar, el 26 de diciembre.

Con los “avances” que se están registrando en la negociación con ERC, desde el PSOE se muestran optimistas por lograr el objetivo de llegar a Moncloa de manera oficial antes de Nochevieja. Los contactos entre ambos partidos continúan con la máxima discreción. Tanto es así que incluso han evitado dar detalle alguno de la reunión que mantuvieron en el Congreso este pasado martes.

Un encuentro desligado de los contactos formales que los equipos negociadores específicos llevan realizando desde hace semanas. Y es que el de este martes pertenecía a la ronda que Lastra está haciendo con todos los partidos con representación parlamentaria.

De momento, Sánchez se amolda al calendario que le ha marcado ERC, que no moverá un dedo hasta conocer la decisión del Tribunal de Justicia de la UE. Un fallo sobre la inmunidad de Junqueras. Hasta que no lo conozcan, los republicanos no tomarán ninguna decisión.

Si le conceden la inmunidad total al líder de ERC, y eso se extiende a Puigdemont, éste último podría ser candidato en unas futuras elecciones catalanas. Lo que complicaría el horizonte electoral de ERC en Cataluña. Y, por tanto, que se presten a facilitar la investidura de Sánchez.

Por otro lado, el 28 congreso de ERC, que se celebrará el próximo 21 de diciembre, marcará también el calendario de la investidura. Cualquier debate podría llevar a la dirección a pactar rápido o todo lo contrario.

Plazos

Si todo sale como esperan en Moncloa, los apoyos pueden estar atados antes de Nochebuena. La idea del PSOE es convocar el pleno de investidura el 23 de diciembre. Si por el contrario, ERC les pide algo más de tiempo, podrían aplazarla hasta el jueves.

Sánchez apuraría así los plazos. El 26 es el día límite para poner en la agenda la investidura antes de las uvas. Y eso teniendo en cuenta que se convoque con carácter de urgencia, de un día para otro.

Si se atiende a esas fechas, se convocaría el 26, siendo así el debate el viernes 27. Se celebraría el discurso del candidato y, al día siguiente, la primera votación. Dado que se requiere mayoría absoluta, y Sánchez no la tendría, habría que esperar 48 horas para repetir la votación. Así, el lunes 30 de diciembre, con mayoría simple, el líder del PSOE saldría investido.

Con este calendario, el PSOE cumpliría su deseo de investir a Sánchez antes de las uvas. Las negociaciones con Podemos también se están llevando de manera discreta. Por lo que no sería de extrañar que, si se da la investidura, la composición del Gobierno se pudiera conocer antes de las Campanadas.

Estos, sin embargo, son siempre los cálculos más optimistas. En el PSOE hay voces más cautas, que reconocen que las negociaciones pueden saltar por los aires en cualquier momento.

Mientras tanto, y tras llamar a los presidentes autonómicos, Sánchez sigue allanando el terreno. Este miércoles hablará con agentes sociales, representantes sindicales y empresariales. Y tratará de tranquilizar a aquellos que desconfían de su alianza con Podemos y los independentistas.

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