Pedro Sánchez buscará el acuerdo con Ciudadanos para los Presupuestos pese al veto que quiere imponer Pablo Iglesias, quien opta por la mayoría de investidura. «Nadie sobra», dicen desde La Moncloa.

A finales de febrero, parecía que La Moncloa tenía ya encarrilados los Presupuestos para este ejercicio. La aprobación de los objetivos de estabilidad, gracias al apoyo de ERC, encaminaba las cuentas públicas. Sin embargo, el Covid-19 ha trastocado todos los planes económicos. Sánchez ha tenido que ampliar los contactos, incluyendo a Ciudadanos en muchas de las medidas para sacar adelante prórrogas del estado de alarma. Lo que ha cambiado el panorama político.

Por eso, Sánchez no descarta a nadie y buscará el acuerdo con Ciudadanos pese al veto que Pablo Iglesias parece querer imponer a la formación naranja. Los de Arrimadas se han convertido en un socio puntual durante este tiempo. Y quieren formar parte de la creación de los próximos Presupuestos.

El objetivo es aprobar las cuentas «a la mayor brevedad posible». Desde La Moncloa aseguran que no quieren perder el tiempo. Y que se necesitan unos Presupuestos que permitan la reconstrucción del país y la reactivación económica. El acuerdo de la UE allana, sin duda, el camino a esas cuentas. Aunque el plan original es conseguir la mayoría de la investidura, Sánchez buscará también a Ciudadanos.

Y es que no se fían de la volatilidad de ERC, que podría además enfrentarse a unas elecciones en Cataluña inminentes. De hecho, recuerdan que en 2019 dejaron en la estacada al Gobierno, lo que propició la convocatoria de comicios.

La oposición de Iglesias

Por eso, Sánchez quiere acercarse a Ciudadanos. Algo que no gusta nada a su socio de Gobierno, Podemos. El vicepresidente Pablo Iglesias ya ha mostrado su oposición a este nuevo socio. El pasado miércoles calificó de «incompatible» pactar cuestiones «trascendentales» de los Presupuestos con formaciones de derecha. Incluyendo en este grupo a Cs.

Sus declaraciones van sin duda en contra de lo mantenido oficialmente por el Gobierno, abierto a modificar su hoja de ruta de coalición para llegar a acuerdos con otros partidos. La portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, aprovecha casi cada rueda de prensa para hacer un llamamiento a la oposición. Sitúan la presión sobre el PP a la vez que se intentan ganar el respaldo de Cs como alternativa.

«No sobra nadie», ha dicho Montero esta misma semana, contradiciendo así el veto impuesto por Iglesias de manera pública. La ministra aseguró, además, que «no existen líneas rojas» y que no es momento de «vetos cruzados» sino de sentarse «en una mesa común para ver las necesidades del país y las preocupaciones de los ciudadanos».

Desde La Moncloa creen que Iglesias tendrá que ceder y aceptar el acuerdo con Cs porque lo importante «es sacar adelante los Presupuestos». Además de recordar que al propio Iglesias le interesa, ya que se allanaría el camino a sostener la legislatura cuatro años.

Los planes del Gobierno son presentar el proyecto de Presupuestos a finales de septiembre. O, a mucho tardar, principios de octubre. El objetivo es aprobarlos antes de final de año.

Comentarios