Pedro Sánchez se ha mostrado «convencido» de alargar el estado de alarma hasta el 10 de mayo. «Tendré que volver a pedir otra prórroga», ha dicho en el Congreso. Por su parte, Casado ha amenazado con retirarle el apoyo.

Otros 15 días más de confinamiento. Es decir, hasta el 10 de mayo. Esa es la fecha que baraja ya Pedro Sánchez, quien se ha mostrado «convencido» que tendrá que pedir otra prórroga al estado de alarma. Así lo ha afirmado en el pleno del Congreso celebrado este miércoles, en una sesión para mantener el confinamiento al menos hasta el 26 de abril.

Con su declaración, Sánchez contradice a la ministra Montero, quien aseguró este pasado miércoles que a partir del 26 de abril los ciudadanos podrían comenzar a hacer «vida normal».

«El confinamiento sigue siendo una medida esencial», ha dicho. «El estado de alarma está funcionando y vemos cómo el incendio que desató la pandemia empieza a estar bajo control», ha asegurado. «Empezamos a ver el final del camino y no podemos dar marcha atrás», ha explicado. Pese a ello, Sánchez se ha mostrado contundente al afirmar que tendrá que volver al Congreso a pedir otra prórroga.

«Si es ascenso ha sido duro, no lo será menos el descenso, que será progresivo», ha adelantado. «Tendremos que reformular algunos aspectos de nuestra forma de vivir, pero eso será luego, todavía queda tiempo», ha dicho.

Ahora, en lo que trabaja el Gobierno es en el plan de desescalada. Junto a un equipo, está diseñando esa vuelta «a la normalidad con medidas individuales y colectivas, de higiene, sanitarias y tecnológicas para el control de la pandemia».

«Todos los pasos serán escalonados y muy cautelosos», ha advertido el presidente Sánchez. El primer paso se dará esta próxima semana, con la vuelta de las actividades congeladas hace quince días y consideradas no esenciales.

Unidad

De nuevo, Pedro Sánchez ha pedido «unidad» para salir de la pandemia. Y ha hecho hincapié en el «peligro de la desinformación y la difusión de noticias falsas». En este sentido, ha pedido «responsabilidad» a todos los partidos para dejar de un lado las diferencias ideológicas. Y les ha pedido que se sumen a la lucha común contra el coronavirus.

Así, ha pedido a la oposición «humildemente unidad y lealtad». Y ha recordado que «todos hemos llegado tarde y España no es una excepción». Pese al atisbo de autocrítica, Sánchez ha terminado sacando pecho de la gestión de la crisis. Y ha asegurado que España ha tomado medidas más rápidas, drásticas y eficaces que el resto de países occidentales. Además, ha dicho que su Gobierno es el más transparente.

La unidad no solo la ha pedido en España sino también a Europa. Frente al Covid-19 es necesaria una «unión sin fisuras» del continente. «Es lo que exijo», ha dicho. Y es «ahora o nunca». Aunque hay medidas sobre la mesa, «necesitamos muchas más». Y hay que movilizar, ha dicho, todos los recursos para hacer efectivo un «nuevo Plan Marshall».

Pactos de La Moncloa

Al hilo de esta petición de unión, Sánchez ha propuesto también unos nuevos «Pactos de La Moncloa». Un acuerdo entre todas las fuerzas para la reconstrucción económica y social de España.

«No conllevará un cambio de régimen, que seguirá siendo el constitucional, no implicará la merma del Parlamento ni la falta de información», ha recalcado. «Les convoco formalmente la próxima semana a una primera reunión a todas las fuerzas políticas, a los presidentes autonómicos y a los interlocutores sociales», ha pedido. «¿Están ustedes dispuestos? Yo lo estoy», ha terminado su intervención.

El líder de la oposición, Pablo Casado, amenazaba con no apoyar más prórrogas si siguen en las mismas condiciones.

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