Pedro Sánchez ha cortado de raíz las pretensiones de Pablo Iglesias y se ha reafirmado en un gobierno solo del PSOE. Después, además, de que el líder de Podemos diera prácticamente por hecho su desembarco en Moncloa.

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El presidente del Gobierno tiene claro que la llamada vía portuguesa es la fórmula que quiere para gobernar. Un Ejecutivo solo con el PSOE y acuerdos puntuales con el resto de formaciones, en especial con Podemos. Sin embargo, Pablo Iglesias ya daba por hecho su entrada en Moncloa. Sánchez cortaba con sus declaraciones de raíz las pretensiones del líder de la formación morada.

Iglesias aseguraba en un desayuno informativo que estaba “convencido de que vamos a gobernar juntos, pese punto de llegada va a implicar un proceso que va a ser largo, va a iniciarse después de las elecciones autonómicas, municipales y europeas y que va a implicar trabajar muchas horas, dedicar muchos esfuerzos, habrá momentos mejores y peores en ese diálogo y habrá muchísimas presiones”.

Sin embargo, Sánchez no varía su ruta. Y apuesta por gobernar en solitario. Así lo dejaba claro ante los periodistas que le preguntaban si habría luz verde a un Ejecutivo con Podemos. En privado, el PSOE asegura que “hasta el 26M no habrá novedades”. Y que “seguimos en la misma posición”.

Esa a la que aludía Sánchez la misma noche electoral, cuando aseguró que los números le daban para revalidar el Gobierno. El PSOE no tiene mayoría absoluta pero sí holgada para forjar alianzas con el resto de partidos. Algo que le permitirá gobernar llegando a acuerdos puntuales. Un Ejecutivo a la portuguesa.

Mientras tanto, Podemos se está mostrando contundente. Y basa su campaña electoral en asegurar que serán decisivos en el Gobierno. Sin duda, los resultados del 26M serán determinantes para ello.

Dos semanas

De momento, Podemos y PSOE se han dado dos semanas para retomar las conversaciones. La reunión entre Sánchez e Iglesias fue el “mejor punto de partida posible” en palabras del líder de Podemos. Las urnas del 26M podrían decidir todo.

En la dirección de Podemos son conscientes de que no será lo mismo afrontar el trabajo conjunto con los socialistas con una victoria arrolladora de los candidatos autonómicos de Sánchez que tras un triunfo de estos por la mínima que implique el apoyo de los diputados morados.

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