Pedro Sánchez ha elegido ya a sus candidatos para ser presidentes del Congreso y el Senado. Serán Meritxell Batet y Manuel Cruz respectivamente, ambos diputados por el PSC en un nuevo guiño a Cataluña.

Publicidad

Ni Carmen Calvo ni Cristina Narbona. Será la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, quien presida el Congreso. Y tras el veto a Iceta, será Manuel Cruz quien ocupe el sitio de presidente en el Senado. Así lo ha decidido Pedro Sánchez, cuya elección se ha hecho pública esta viernes, a solo cuatro días de la constitución oficial de las Cortes.

La elección de Batet y Cruz es un nuevo guiño a Cataluña, ya que ambos son miembros del PSC. Sánchez apuesta por el diálogo, como ya demostró al proponer a Iceta como presidente del Senado. Algo que el boicot de los independentistas ha impedido.

La Ejecutiva Federal del PSOE se reúne este viernes para aprobar de manera oficial las candidaturas de Meritxell Batet y Manuel Cruz. Dos nombres elegidos hace ya unos días, pero que Sánchez ha decidido mantener en secreto hasta ahora. Parece que el presidente del Gobierno se olvida ya de intentar que Iceta ocupe el puesto de presidente del Senado. Pese a ello, los socialistas han recurrido la decisión del Parlamento catalán en el Tribunal Constitucional. Sin embargo, todo parece indicar que el líder del PSC se quedará en Cataluña.

Meritxell Batet

La ministra de Política Territorial será finalmente la presidenta del Congreso. Pese a que parecía que Carmen Calvo era la elegida, la socialista catalana es quien presidirá la Cámara Baja.

Profesora de Derecho Constitucional, ha sido diputada por Barcelona en tres ocasiones y, una más, por Madrid. En las elecciones de 2015 ocupó el número dos en la lista por la capital, justo después de Sánchez.

Manuel Cruz

Manuel Cruz
Manuel Cruz

Catedrático de Filosofía, Manuel Cruz es uno de los independientes que nutrió la candidatura al Congreso en la última legislatura. Su paso ahora al Senado lo impulsa a la presidencia.

El mensaje que Sánchez quiere lanzar con él es el mismo que con Iceta. Se trata de una persona reconocida y valorada por la sociedad catalana. Y puede ejercer un papel de árbitro en un eventual proceso de negociación con la Generalitat.

Tanto con Batet como con Cruz, Sánchez ha querido dejar claro que la crisis catalana tendrá gran importancia en esta legislatura. Y es que no sólo elige a un socialista catalán para el Senado sino también para el Congreso. Una manera de asegurar que Cataluña tiene mucho que aportar al conjunto de España. Por ello, dos catalanes copan dos de las instituciones más relevantes del Estado. Algo que no sucedía “desde la Transición” en el caso del Congreso y desde la Primera República en el caso del Senado.

Publicidad

Comentarios