Pedro Sánchez ha puesto ya en marcha la maquinaria electoral por si falla la investidura. Aunque intentará salir elegido en septiembre, no descuida el plan b, que llevaría al país de nuevo a las urnas.

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No hay nada decidido. Las posibilidades de que haya Gobierno o no de Pedro Sánchez en septiembre son las mismas que hace unos días. Y aunque la intención del PSOE es lograr la investidura de su candidato, lo cierto es que han puesto en marcha ya la maquinaria electoral. Por si acaso.

Si la alternativa a las urnas es forzar un acuerdo que altere el proyecto de Sánchez, nadie en el PSOE duda en ir a elecciones de nuevo. Tanto los afines al presidente como los que fueron más críticos, ahora coinciden en que la negociación con Podemos llegó ya a su máximo posible. Por eso, la maquinaria electoral se ha puesto en marcha.

El fracaso de la investidura ha dado al traste con muchos planes. Tras las elecciones se dio por supuesto un pacto entre PSOE y Podemos. Los números, junto a PNV, Compromís, PRC y ERC daban de sobra. Sin embargo, la negociación, extraña y basada en la desconfianza, ha hecho cambiar todo el panorama.

Prioridad en la investidura

Aunque trabajan con discreción en la preparación de la campaña electoral, según revela ‘El País’, lo cierto es que la investidura tiene prioridad.

En el PSOE no tienen claro que pueda llegarse a un acuerdo. Pero no dejarán de intentarlo. Esta vez, además, dando prioridad a un Gobierno únicamente socialista.

Quizá por eso no pierden de vista las urnas. No es la opción deseada pero quizá es la más realista. Entre las bases, el acuerdo con Podemos no está claro. Y algunos dirigentes de federaciones ya han apuntado que la mejor opción son los comicios.

Por eso, los socialistas han empezado a sentar las bases de una campaña electoral que comenzaría a primeros de noviembre. Si el 23 de septiembre no hay presidente del Gobierno, los españoles tendrán que acudir a votar de nuevo a finales de noviembre.

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