Pedro Sánchez mantiene la presión y reduce a dos posibilidades las salidas ante el posible fracaso de su investidura. O bien se forma Gobierno o bien España se verá abocada a otras elecciones.

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El Gobierno no abandonará su camino. Pedro Sánchez esperaba la respuesta de Iglesias a una oferta de cooperación. Y esa ha sido negativa. Sin embargo, eso no ha frenado al PSOE, que pese al posible fracaso de la investidura, está dispuesto a presentar a Sánchez a ella.

De hecho, será este martes 2 de julio cuando Sánchez se reúna con Batet para establecer la fecha de la investidura. Todo apunta a que podría situarse en la semana del 10 de julio. Ese día será clave, pues se pondrá en marcha también la maquinaria por si hay que repetir elecciones. Y es que desde Moncloa tienen claro que o se forma Gobierno con el apoyo de Podemos o los españoles tendrán que ir a las urnas de nuevo. Así, mantienen la presión sobre la formación morada.

De celebrarse la primera votación de investidura en la semana indicada, todo apunta a que podría ser el lunes 8. Y es que la más que previsible segunda ronda de votación tendría que celebrarse un miércoles (en este caso, el 10) a fin de que las elecciones fueran convocadas para un domingo. Tendrán que transcurrir 47 días para esa repetición electoral. Así, la nueva fecha de comicios sería el 27 de octubre.

También hay quien especula con que la primera votación podría llevarse a cabo el 23 de julio, repitiéndose el 25 y, por tanto, convocando elecciones para el 17 de noviembre.

Sea como fuere, desde Moncloa lo utilizan a modo de presión para el resto de formaciones. “Investidura o elecciones”, aseguran. Pese a ello, Podemos ha insinuado que si las primeras votaciones salen nulas, Sánchez podría intentarlo en septiembre de nuevo. Tras fracasar una primera vez, los de Iglesias están convencidos de que los socialistas rebajarían sus exigencias, y permitirían un gobierno de coalición, con ministros de Podemos, como pretende el partido morado.

Cooperación sí, coalición no

Desde el PSOE insisten en una cooperación con Podemos. Otorgarían puestos intermedios, segundos niveles gubernamentales. Algo que los de Iglesias rechazan.

Lejos de negociar, los socialistas añaden presión a Podemos y culpan a Iglesias de la investidura fallida que podría producirse: “¿Van a volver a votar con la derecha y en contra de un presidente del Gobierno socialista?”, se preguntan.

Hoy por hoy, parece que Sánchez solo cuenta con el apoyo del único diputado del PRC y de los seis del PNV. Tendrán que convencer a Podemos y lograr la abstención de otros diputados. Aunque el líder socialista lo ha intentado con Casado y Rivera, ni PP y Cs facilitarán la investidura.

Así pues, todo parece indicar que España se verá abocada de nuevo a otras elecciones.

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