Pedro Sánchez ha sido proclamado presidente del Gobierno tras superar la segunda votación de investidura este martes. Sin sorpresas de última hora, por 167 síes, 165 noes y 18 abstenciones, el candidato socialista lograba vencer.

Aunque había miedo a un posible ‘tamayazo’, no ha habido sorpresas. Pedro Sánchez ha sido proclamado presidente del Gobierno al superar la segunda votación de investidura. En esta ocasión, necesitaba únicamente mayoría simple. Y la lograba por solo dos votos. Con 167 síes, 165 noes y 18 abstenciones, el candidato socialista conseguía salir elegido.

Tras un breve debate de investidura, con intervenciones de un máximo de cinco minutos por grupo parlamentario, se iniciaba una votación en la que las posiciones estaban claras. Nadie daba la sorpresa. El bloque de PSOE y Podemos, junto a los diputados de PNV, Más País, Compromís, Nueva Canarias y BNG han votado a favor. En contra, los de PP, Vox, Cs, JxCat, UPN, CUP, PRC, Foro y Coalición Canaria. ERC y Bildu se abstenían.

El resultado era el previsto. Por solo dos votos, Sánchez salía elegido en la votación más ajustada de la historia de la democracia. De hecho, solo al final de la votación los síes superaban a los noes. Gracias, en parte, a los votos del Gobierno, que votaba después que el resto de diputados. Hasta entonces, los votos en contra superaban a los afirmativos. Una estampa poco habitual.

Dos votos

Al contrario que en otras ocasiones, ningún diputado se salía de la norma. Y no se oía nada que no fuera «sí», «no» o «abstención». Tampoco ha habido problemas de escucha ni malosentendidos entre los secretarios, encargados de llamar a los diputados, y éstos.

El empate se producía al llegar a las votaciones de la Mesa del Congreso. Eran la presidenta y el vicepresidente de este órgano quienes rompían el empate y daban los últimos dos votos afirmativos a Sánchez. Tras un rápido recuento, Meritxell Batet hacía públicos los votos y anunciaba que comunicaría, como marca la ley, el nombramiento al Rey Felipe.

Pablo Casado era el primero en levantarse y cruzar el hemiciclo para estrecharle la mano a Sánchez. Un saludo frío al que le seguía el de Aitor Esteban, líder del PNV. Inmediatamente después, Inés Arrimadas hacía lo propio.

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