Pedro Sánchez no ha dudado en recurrir a colectivos socialistas progresistas para presionar a Iglesias y lograr el ansiado Gobierno a la portuguesa. Y es que el líder socialista insiste en gobernar en solitario con un apoyo programático de Podemos.

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Sin vacaciones de por medio, Sánchez está ya moviendo hilos para seguir con la negociación. Tras la investidura fallida y rebajar tensiones, Sánchez ha recurrido a colectivos socialistas progresistas para presionar a Iglesias. Y lograr, así, el Gobierno a la portuguesa que persigue.

Aunque algunos dentro del PSOE no confían en llegar a un acuerdo y ven la repetición de elecciones como el escenario más probable, Sánchez quiere dejar claro que él no será quien tire la toalla.

Por eso, el líder socialista desvelaba este pasado miércoles su estrategia para intentar salvar la investidura antes de septiembre. En una carta remitida a la militancia socialista, Sánchez anunciaba que se reunirá con “diferentes colectivos de la sociedad civil”. Entre ellas, “asociaciones feministas, ecologistas, agentes sociales, agrupaciones del tercer sector para que puedan colaborar en la creación de un espacio común para alcanzar un gobierno progresista”.

Pretende Sánchez así presionar a Iglesias en lugar de discutir con él sobre cómo forjar un gobierno de coalición. Una opción que en el PSOE ya advierten que fue rechazada por Podemos. Por eso, el candidato a presidente se irá reuniendo con esos agentes sociales. El fin es presionar a Iglesias. “Elaboraremos una propuesta abierta en base a este ­espacio común que será la que presentaremos a Unidas Podemos para alcanzar un acuerdo de carácter programático vinculado con la ­sociedad civil”, explica Sánchez en la carta.

La réplica de Echenique

Nada más conocerse la carta, Echenique replicaba. El líder de la negociación desde Podemos, comentaba la misiva en Twitter. Un gobierno a la portuguesa, aseguraba, es “acaparar el cien por cien del poder sin negociar”.

El objetivo de Sánchez es que Iglesias se olvide de la coalición, de vicepresidencias y los ministerios. Y acepte la vía portuguesa.

Con su hoja de ruta, el líder socialista asegura que quiere transmitir a sus bases “un mensaje de esperanza en el futuro inmediato porque es posible el acuerdo”.

“Impedir la repetición electoral es una prioridad absoluta para mí, y voy a trabajar sin descanso en las próximas semanas para superarlo”, promete el líder del PSOE.

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