Pedro Sánchez ha salvado ‘in extremis’ el estado de alarma gracias al sí de Ciudadanos y PNV, que han terminado aceptando la cuarta prórroga. Con ellos, el voto del PP es ya irrelevante.

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El Congreso vota este miércoles la cuarta prórroga del estado de alarma para hacer frente a la crisis del coronavirus. Desde que se aprobara el pasado 14 de marzo, han sido tres las veces ha tenido que pasar control por la Cámara Baja. Y en cada una de ellas ha ido perdiendo apoyos. Tanto es así que este martes, Pedro Sánchez no sabía aún si saldría adelante. Después de presionar al PP, decidió hablar con Ciudadanos y PNV, gracias a los cuales la votación saldrá finalmente adelante.

A través de Twitter, tanto Cs como PNV comunicaban su decisión de votar sí a prorrogar el estado de alarma. Lo hacían a última hora del día, asegurando así que España estará bajo este estado quince días más.

Desde Ciudadanos, fue Inés Arrimadas la que informaba de su cambio de postura tras hablar con Sánchez. En un tuit, comunicaba que había logrado el compromiso del Gobierno en tres puntos fundamentales.

El primero, para adaptar los ERTE y las medidas de apoyo a los autónomos y pymes más allá del estado de alarma. En segundo lugar, consensuar una salida ordenada de ese estado de alarma. Y, por último, una reunión semanal entre el Gobierno y Cs para consensuar medidas de respuesta a la crisis.

Sánchez también llegó a buen puerto con el PNV. Los nacionalistas vascos también lo anunciaban en Twitter, este miércoles a primera hora de la mañana. A cambio, el Gobierno acepta la propuesta de co-gobernanza con el Gobierno vasco. Y también que las elecciones autonómicas puedan celebrarse en julio, como propuso hace unos días el lehendakari, Íñigo Urkullu. 

El PP, irrelevante

Con el apoyo de Ciudadanos y PNV, además del de Coalición Canaria, conseguido tras la negociación de Ábalos de madrugada comprometiéndose a extender los ERTE del sector turístico en las islas, el sentido del voto del PP es ya irrelevante.

El Gobierno obtendrá un apoyo mínimo de 178 diputados, una cómoda mayoría absoluta, pese a que solo necesitaba la simple. Aunque ERC vote en contra también, el Ejecutivo sacará adelante la cuarta prórroga del estado de alarma.

El PP aún duda si votar en contra o abstenerse, pero sus diputados son irrelevantes ya para esta cuestión. A principios de semana, Pablo Casado complicaba las cosas a un Sánchez que presionó e intentó negociar con el líder popular. El estado de alarma, repetían desde el Gobierno, era el único plan viable para salvar el plan de desescalada.

Con todo ello, parece que los barones del PP se inclinan por la abstención. Una manera de dar un toque de atención al Gobierno pero no votar en contra.

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