El aumento de los contagios en nueva normalidad comienza a preocupar. Por eso, Sanidad ha alertado de este crecimiento y de los casos de asintomáticos detectados en los últimos días.

Publicidad

Sanidad reconocía este pasado lunes hasta 51 rebrotes activos en toda España. Y alertaba del aumento de contagios en la llamada nueva normalidad. Algo que ha hecho seguir de cerca los focos, que han provocado ya 331 nuevos positivos en los últimos siete días. La mayoría se concentran en Cataluña (122) y en Aragón (39), donde se han detectado brotes. Preocupan especialmente 11 de los rebrotes y el aumento de casos asintomáticos.

«Es un dato alto», reconocía Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias. De hecho, el pasado 27 de junio se alcanzaba la barrera de los 300 casos nuevos, cuando ocho días antes ese número estaba por debajo de los 200 (192).

Alrededor del 60% de los casos detectados son de asintomáticos. Son los que suponen mayor crecimiento. Pero Simón asegura estar más preocupado por los que presentan síntomas. «Tenemos una pequeña tendencia que no sabemos si va a seguir subiendo o va a bajar», reconocía. El análisis de esta semana será crucial para saber el sentido de la curva epidemiológica. Pese al aumento de asintomáticos, preocupan más aquellos que sí experimentan síntomas, pues contagian más que los que no los desarrollan.

En especial, preocupan los brotes de Aragón y Cataluña, cuya vinculación todavía se investiga. Y dentro de ellos, preocupa más la situación en Cataluña, donde se han diagnosticado 621 casos nuevos de coronavirus en la última semana. La tasa de incidencia se sitúa en el 8,09 (positivos por cada 100.000 habitantes). Se sitúa por encima de la de Madrid (5,09) pero por debajo de la de Aragón (23,95).

Confinamiento localizado

A pesar del aumento de contagios, el ministro Salvador Illa descartaba un nuevo confinamiento generalizado. Lo mismo aseguraba Fernando Simón horas después. Sin embargo, lo que sí se tiene en cuenta es un encierro localizado.

Ya se hizo en la localidad catalana de Igualada o en el pueblo riojano de Haro antes de decretar el estado de alarma. Y ahora se ha repetido en un edificio de Santander, tal y como se realizó en el hotel de Tenerife a inicios de la pandemia.

Es lo que se denomina confinamiento selectivo o quirúrgico. Implica el aislamiento de una zona infectada y es el instrumento más eficaz para controlar y erradicar los rebrotes de Covid-19.

Las CCAA pueden aplicarlo en virtud de dos leyes: la Ley General de Sanidad y la Ley de Medidas Especiales de Salud Pública. Y para llevarlo a cabo pueden contar con la ayuda de las Fuerzas de Seguridad y un juez.

Tanto Illa como Simón ven muy poco probable que algún brote se descontrole. Algo que sí obligaría a un confinamiento más amplio.

El crecimiento de casos se produce a sólo unas horas de la reapertura de las fronteras internacionales. Simón asegura que los contagios aumentarán, ya que es imposible controlar a todos los turistas. Pero espera que no se descontrolen. Sobre todo, porque los territorios más afectados como EEUU, Brasil o Rusia tienen todavía prohibida la entrada a España.

Publicidad

Comentarios