Sin salida para el bloqueo. Esa fue la conclusión a la que se llegó tras el debate a cinco para el 10-N. Un encuentro nada esclarecedor, en el que ninguno, salvo Iglesias, dejó clara su posición en cuanto a pactos postelectorales.

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Reproches, ataques a Sánchez, pocas propuestas y nada de futuros pactos. Ese es el resumen del único debate electoral de esta campaña antes del 10-N. El principal interés estaba en saber quién cederá para formar Gobierno y con quién pactará Sánchez si se confirman las encuestas que le dan la victoria. Pero no hubo forma. La conclusión es que no hay salida para el bloqueo, en vista del enrocamiento de los candidatos. Tan sólo Iglesias dejó claro que pactaría con el PSOE para formar un Gobierno progresista.

Por su parte, Sánchez prefirió lanzar el compromiso de que dejarían gobernar a la lista más votada. Es decir, la suya según las encuestas. Algo que le valió el reproche de Iglesias. El líder de Podemos le acusó de querer cambiar las reglas del juego a mitad de partido, cuando todos los pronósticos le son favorables.

Albert Rivera quiso presentarse también como solución al bloqueo. Sin embargo, no aclaró su posición exacta.

No hubo grandes sorpresas. Los candidatos fueron más que previsibles. Sánchez se escudó en el perfil institucional  y tiró de memoria para recordar todo lo que había hecho en este tiempo de gobierno. Tanto en funciones como desde que asumiera la presidencia tras la moción de censura a Rajoy.

Iglesias pareció viajar de nuevo a abril, tendiendo puentes y mostrando una gran calma. No faltaron las directas a Sánchez por no haber llegado a un acuerdo. Pero tampoco las oportunidades para tenderle la mano. “La derecha discute mucho, pero luego se pone de acuerdo. A ver si nosotros aprendemos también”, llegó a decirle al presidente en funciones.

Por su parte, Casado tenía dos frentes abiertos. Por un lado, el PSOE. Y, por el otro, sus propios socios de derechas. Intentó conservar su estrategia de ser única alternativa a la izquierda.

Rivera intentó mantener la confrontación en todo momento, intentando convencer a los indecisos y dejando clara la preocupación por las encuestas, que le dan uno de sus peores resultados.

Por último, Abascal debutó sin meterse en demasiados charcos. Hizo ataques puntuales y se dedicó a reafirmar a su electorado haciendo su propio debate. Más que entrar en discusiones con el resto de candidatos, se dedicó a lanzar sus propuestas y a dirigirse a cámara como si de un mitin se tratara. Algo que le sirvió para librarse de los ataques del resto de partidos.

Menciones y temas

Sin duda, el más interpelado fue Pedro Sánchez. Hasta en 73 ocasiones aludieron a él el resto de candidatos. Los que más, Casado y Rivera, con 24 interpelaciones cada uno. Abascal le dedicó 14 y Pablo Iglesias se refirió a él en 11 ocasiones.

Sin duda, ganó por goleada en un todos contra Sánchez. Y es que Casado interpeló a Iglesias en 6 ocasiones, a Rivera en cuatro y solo una a Abascal. El líder de Vox, a su vez, hizo cuatro meciones a Iglesias y otras cuatro a Casado y cinco a Rivera.

El líder de Ciudadanos, por su parte, interpeló a Iglesias en tres ocasiones, a Abascal en cinco y dedicó siete ataques a Casado.

Y, por último, Iglesias hizo dos menciones únicamente a Rivera, cinco a Casado y siete a Abascal.

Por temas, sin duda, ganaron economía y paro, con 75 menciones. Los candidatos, eso sí, no respetaron los bloques. Tanto es así que llegaron a hablar de la exhumación de Franco en el bloque de violencia de género.

Cataluña, como no podía ser de otra manera, fue el segundo tema más popular, con 50 menciones. La mayoría de ellas en el primer bloque, dedicado a la cohesión territorial.

Sánchez dedicó la mayor parte de sus intervenciones a economía, paro y recesión, seguido de Cataluña y Torra y la violencia machista. De lo que menos habló fue de corrupción. Un tema que Abascal ni tocó. Igual que medio ambiente y cambio climático. En cambio, el líder de Voz realizó hasta 14 menciones a la inmigración. Un tema del que Rivera no dijo ni palabra.

El líder de Cs centró sus intervenciones en Cataluña y la economía. Este último fue también el tema estrella para Iglesias, seguido del bloqueo institucional y Cataluña. Y los mismos temas, Cataluña y economía, fueron los que más mencionó Casado. El líder del PP pasó de puntillas por otros como la memoria histórica o la inmigración.

Pocas propuestas y ninguna salida al bloqueo. Lo que llevó a muchos a pensar que en unos meses se estaría repitiendo un debate parecido.

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