El Tribunal Supremo no ha dudado en reprender a la Abogacía del Estado por favorecer a Oriol Junqueras. Asegura que su libertad de movimiento no se puede negociar.

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La actividad del Supremo en estos primeros días de enero parece frenética. A las dos resoluciones de este jueves se sumaba que el tribunal reprendía a la Abogacía del Estado por favorecer a Junqueras y hacer un «esfuerzo argumental» para defender que el líder de ERC debía desplazarse al Parlamento Europeo para ser eurodiputado. Pese a estar condenado en firme a 13 años de cárcel e inhabilitación para cargo público.

La Sala de lo Penal, que preside Manuel Marchena, asegura que la tesis de la Abogacía es «insólita» y «atípica». Así como los intentos de los servicios jurídicos del Gobierno por lograr que el Supremo «negociara» con el Parlamento Europeo «los términos de la libertad de movimientos a que podría acogerse Junqueras» tras el fallo de la justicia europea.

El Supremo concluye que Junqueras está inhabilitado para ser eurodiputado. Y reprende a la Abogacía por sugerir que se deje sin ejecución la pena de prisión y que se negocien los términos de libertad de movimientos a que podría acogerse Junqueras.

El alto tribunal califica esta pretensión de «inviable». «La Sala no puede aceptar lo que la ley no permite aceptar», responden.

«Todos los argumentos expuestos por la Abogacía del Estado para justificar la libertad controlada o supervisada de Junqueras se subordinan a que la Junta Electoral Central no anule su nombramiento a raíz de la condena a la pena de 13 años de prisión e inhabilitación dictada en esta causa», añaden.

Y reivindica que todo caso «determinante de la incompatibilidad» de Junqueras para ejercer un cargo público se sitúa en la sentencia por el 1-O.

Solución de la Eurocámara

Por su parte, la Eurocámara busca ya una fórmula para evitar el conflicto en el caso Junqueras.

Tras confirmar que habían recibido la notificación del Supremo negando la condición de eurodiputado a Junqueras, los servicios jurídicos analizarán la situación. Y la resolverán antes del próximo lunes, cuando se inicie la sesión parlamentaria en Estrasburgo.

La opción más probable es que el Parlamento Europeo reconozca que Junqueras «fue» eurodiputado durante un tiempo. Pero que actualmente ya no lo es.

El conflicto, sin duda, está servido. Y es que a diferencia de Junqueras, Puigdemont y Comín sí podrán ejercer como eurodiputados. Además, recibirán alrededor de 70.000 euros en salarios atrasados.

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