El Tribunal Supremo ha zanjado ya el ‘procés’ al rechazar los recursos para anular las condenas, asegurando que las penas impuestas son proporcionadas.

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El propio Tribunal Supremo, que juzgó a los acusados del 1-O, ha desestimado este miércoles los recursos para anular las condenas. Se zanja así el caso del ‘procés’, después de que se planteara que se habían vulnerado los derechos fundamentales de los doce condenados.

Un cierre al menos en el Supremo, ya que a Junqueras y compañía aún les queda recurrir en amparo ante el Constitucional.

En un auto de 84 hojas, el Supremo reitera que en este proceso «no se han criminalizado ideas ni vulnerado la libertad de reunión o expresión». Y destaca que las penas de la sentencia son proporcionadas a los delitos cometidos. Ya que se trataba de autoridades autonómicas y líderes asociativos. Cuyo único objetivo fue despreciar a la mitad del Parlamento con la única finalidad de transitar hacia la independencia.

Defensas

Las defensas alegaban que se había vulnerado el principio de legalidad por la redacción no concreta del tipo penal de la sedición por el que fueron condenados. El Supremo rechaza ese argumento y destaca que la sedición define el comportamiento con términos comprensibles, del lenguaje común.

El Supremo también rechaza que se haya realizado una interpretación extensiva o contraria al reo del delito de sedición.

Por otro lado, el Supremo concluye que la actuación de los procesados no estaba amparada por derechos como el de reunión, libertad de expresión y participación política. Ya que sus límites fueron ampliamente sobrepasados por los condenados.

Además, insisten en que la sentencia del ‘procés’ no criminaliza opiniones y protestas.

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