Una auténtica tomadura de pelo. Es lo que ha hecho Quim Torra con la decisión de la Junta Electoral de cambiar y quitar los lazos amarillos de la fachada del palacio de la Generalitat. Y es que ha decidido cambiar el lazo amarillo por uno blanco.

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Sobre las 10:30 horas de este jueves, la Generalitat retiraba la pancarta con el lazo amarillo de su fachada. Tras la decisión y advertencias de la Junta Electoral, Torra ordenaba quitar los símbolos independentistas. Sin embargo, todo ha sido más una burla que acatar las órdenes. Y es que decidían poner otra pancarta igual a favor de los políticos presos. La única diferencia, un lazo blanco en lugar del amarillo.

Una acción tildada por la oposición como tomadura de pelo. En su empeño por mantener los lazos amarillos y las esteladas, Torra buscaba una alternativa para adecuarse a la forma de la Junta Electoral. La solución ha sido dejar el lazo de color blanco y atravesado por una raya roja.

La Junta Electoral se reúne este jueves por la tarde de nuevo para evaluar la respuesta de Torra.

Tomadura de pelo

El desafío, burla o tomadura de pelo de Torra a la Junta alcanzaba así un punto álgido. Después, además, de que este miércoles pasado anunciara que seguiría las recomendaciones del Síndic de Greuges, partidario de acatar la resolución.

Algo que ya sabía Torra desde el pasado viernes pero que, en contra de lo que dijo, decidió ignorar. Así, argumentaba “respeto pleno a la libertad de expresión” para mantener la pancarta.

Sin embargo, después de que el Síndic se pronunciara, algunas consejerías comenzaban a retirar los lazos amarillos y demás símbolos independentistas. Torra ha optado por una triquiñuela que la Junta Electoral evaluará ahora.

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