El presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, ha defendido a capa y espada a los CDR después de las detenciones del pasado lunes. Y avisa de que seguirá el camino a la independencia con más vehemencia tras la sentencia del juicio por el 1-O.

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Si ya esta semana Torra defendía a los CDR, este miércoles lo ha hecho de nuevo, de manera más contundente, en el Parlamento catalán. Tras las detenciones de 9 miembros de estos comités y la incautación de material explosivo, su defensa ha sido a capa y espada.

Ya este pasado martes, Torra enviaba una carta a Sánchez acusando al Estado de crear un montaje “jurídico-político-mediático” para “generar un relato falso de violencia en Cataluña”. Este miércoles aprovechaba su intervención en el Parlamento catalán para proclamar que “no permitiré que se quiera asociar un movimiento radicalmente democrático como el independentismo con el terrorismo“. “No lo permitiré nunca”, añadía contundente.

“Estamos hartos de amenazas y de que se entre en las casas de los catalanes de madrugada”, aseguraba Torra. El presidente catalán ya tildaba en su carta a Sánchez a los CDR detenidos como “ciudadanos comprometidos con su sociedad”.

De nuevo ha vuelto a prometer obediencia “exclusiva” al “pueblo de Cataluña”. Pero ha evitado, eso sí, anunciar su todavía inexistente hoja de ruta para responder a la sentencia del 1-O en caso de ser condenatoria. Se ha limitado a asegurar que seguirán el camino hacia la independencia.

Antes ha exigido pactar un referéndum con el Gobierno. Y a los jueces les ha instado a “aceptar la disidencia”.

En su discurso Torra sí ha avisado de que la sentencia supondrá el final de una etapa. Tras ella se propone trazar un horizonte que ponga de nuevo la independencia de Cataluña como objetivo. “Lo volveremos a hacer”, ha dicho parafraseando a Jordi Cuixart.

“Volveremos a ejercer todos los derechos que nos sean negados, incluido el derecho de autodeterminación”, ha amenazado.

Antidisturbios

Mientras tanto, Interior ha decidido enviar varios grupos de antidisturbios de la Policía Nacional a Cataluña. Y evaluará con la Generalitat y los Mossos si se incrementa la dotación de refuerzo en los próximos días, coincidiendo con el segundo aniversario del 1-O.

A una semana de la fecha, se han movilizado a cinco grupos de la Unidad Policial de Intervención (UIP). Lo que supone algo más de 200 agentes.

Los antidisturbios se encargarán de custodiar las sedes de edificios oficiales de titularidad estatal. Entre ellos, la Delegación del Gobierno o la Jefatura Superior. A estos agentes se sumarán un par de grupos de retén de la Unidad Central de Intervención (UCI). Éstos se están desplegando de forma continua para, entre otros cometidos, hacerse cargo de la seguridad del paso fronterizo de La Junquera.

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