Quim Torra se somete este lunes a juicio por no retirar los lazos amarillos. El presidente de la Generalitat se autoinculpará y será juzgado por desobediencia, lo que podría llevarle a ser inhabilitado.

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El presidente de la Generalitat, Quim Torra, se somete este lunes a juicio por desobediencia en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. El fiscal pide para él 20 meses de inhabilitación en cargos públicos por no retirar los lazos amarillos en campaña electoral. El president se autoinculpará y reconocerá los hechos.

De ser condenado, Torra tendría que abandonar su puesto. Sería entonces el vicepresidente catalán, Pere Aragonés, el que asumiría el cargo. Y, muy probablemente, se adelantarían las elecciones catalanas.

Torra se sienta en el banquillo tras negarse a retirar los lazos amarillos y una pancarta a favor de los políticos catalanes presos. Después, además, de que la Junta Electoral Central le advirtiera repetidamente, ya que se iban a celebrar comicios europeos y municipales.

El juicio a Torra se celebrará en una única sesión de mañana y tarde. Arrancaba a primera hora de la mañana, cuando el presidente catalán llegaba al TSJC. A las puertas, cientos de personas le esperaban para mostrarle su apoyo.

Entre ellas, no faltaban Artur Mas y Roger Torrent. También acompañaban a Torra los consejeros del Gobierno de la Generalitat y algunos miembros más de su partido.

Nada más comenzar el juicio, la defensa de Torra pedía que comparezcan como testigos los miembros de la Junta Electoral Central. Y que se suspenda la vista hasta que eso suceda. Además, piden la nulidad del juicio por cuestionar la imparcialidad de los miembros de la JEC.

Autoinculpación

Pese a los intentos de su defensa por anular el juicio, todo parece indicar que Torra se autoinculpará. Su estrategia es reconocer que, efectivamente, desobedeció los requerimientos y resoluciones de la Junta Electoral. Pero se declarará “no culpable” de desobedecer.

Y lo justificará con el argumento de que únicamente estaba ejercitando su derecho a la libertad de expresión al exhibir las pancartas con lazos amarillos y en defensa de la libertad de los políticos encarcelados por su implicación en el ‘procés’.

Torra quiere además aprovechar el juicio como altavoz para “acusar al Estado” de haber “vulnerado” sus derechos “y los de todos los catalanes”. “Esta pancarta representaba para muchos catalanes una idea de justicia, de derechos humanos”, explicaba este pasado domingo Torra en una entrevista para el diario ‘Ara’.

“No voy a defenderme de nada”, adelantaba. “Porque cumplí mi deber como president”, añadía.

Por su parte, Fiscalía pide 20 meses de inhabilitación en cargo público. Y 30.000 euros de multa. Vox, que ejerce de acusación particular, solicita hasta dos años de cárcel y 72.000 euros de sanción.

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