Las críticas a la exhumación han sido unánimes en todos los partidos políticos. Desde Podemos a Vox, las formaciones han criticado la “utilización” electoralista del PSOE en la salida de los restos de Franco del Valle.

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La exhumación de Franco llegaba más de un año después de que Sánchez lo prometiese. Y se producía en plena precampaña electoral para el 10-N. Aunque el Gobierno ha resaltado en los últimos días que se ha hecho cuando se ha podido, lo cierto es que las críticas han sido unánimes en este sentido. Todos los partidos políticos han destacado la “utilización” electoralista que, a su juicio, se ha hecho.

Las primeras críticas llegaban desde Podemos. La formación morada reprochaba a Sánchez su “electoralismo”. Pero el presidente del Gobierno recordaba que ya habían anunciado que se haría “cuando fuese posible” y “este es el momento”.

Pablo Iglesias decía convencido a primera hora de este pasado jueves que al PSOE no le beneficiará utilizar la exhumación “en clave electoral”. Porque, dice, “queda mucho por hacer”. Y es que el líder de Podemos considera que en el Valle solo había “una momia”. “Los restos de Franco están en las oligarquías y en aparatos del Estado”, decía.

Respuesta tibia

El PP decidió dar una respuesta tibia al debate. Pablo Casado continuaba así su agenda y evitaba confrontar el tema. Sí dijo, sin hacer alusión directa a la exhumación, que no era casualidad “hacer coincidir” los datos de la EPA (con los peores resultados de empleo en verano desde 2013) “con otras cuestiones.

Casado se limitó a reproducir las palabras del historiador Santos Juliá, que fallecía el pasado miércoles, para valorar la exhumación: “El pasado, pasado está porque, aunque se tenga la obligación de conocerlo, no podemos enredar en sus redes porque ayer no es hoy”.

En la misma línea se manifestaba Albert Rivera en ‘El Programa de AR’. El líder de Cs acusaba a Sánchez de intentar ocultar los datos de paro del verano con la exhumación. Y reprochaba al Gobierno que hubiera convertido en “espectáculo” la salida de los restos.

“¿Realmente alguien piensa que el show de Sánchez y los nostálgicos del franquismo, esa especie de serie B, de serie mala, que hemos visto, va a cambiar las prioridades de las familias que no llegan a fin de mes, de los pueblos vacíos…?”, decía.

Cara y cruz

La cara y la cruz del día la ponían Abascal y Errejón. Mientras el primero era el más crítico, el líder de Más País se mostraba más amable.

El candidato de Vox a la Moncloa aseguraba que “quien remueve a los muertos acaba pagándolo como con la maldición de Tutankamón”. La secretaria general de Vox en el Congreso, Macarena Olona, y el eurodiputado del partido Jorge Buxadé, anunciaban una Proposición de Ley en todos los parlamentos autonómicos para derogar las leyes de Memoria Histórica.

Buxadé considera que buscan implantar “una interpretación de la Historia sesgada, basada en el rencor, e intentan generar de nuevo odio entre los españoles”. Olona, por su parte, dijo que “si así se le permite al Ejecutivo socialista” su objetivo será derrocar la monarquía. Y también la Cruz del Valle que “representa la identidad cristiana de todos los españoles”.

Errejón sí se mostró más amable y celebró la reubicación de los restos de Franco sin reproche alguno. “Es un día para sonreír”, dijo. “España pone en hora su democracia sacando al dictador”, continuaba. Pedía, además, el traslado también de Primo de Rivera.

A las críticas unánimes se sumaba también el PNV. Aitor Esteban se quejaba de las “coronas de flores de la Fundación Franco”, además de las “banderas franquistas, el himno de la legión y a la aparición de Tejero entre aplausos”. Esteban criticaba además que todo se hubiera retransmitido en vivo y en directo. “Buen trabajo”, ironizaba. “Lo que iba a ser un acto de reparación se ha convertido en una de exaltación de Franco”, concluía.

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