Valencia ha decidido aplazar la celebración de las Fallas por el coronavirus, evitando así las aglomeraciones de gente. Unas fiestas que reportan 700 millones de euros a la ciudad. En su historia, las fiestas han sido suspendidas en 3 ocasiones.

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Después de decretarse el cierre de las competiciones deportivas y de los eventos masivos, la Generalitat de Valencia se reunía para evaluar qué hacer con las Fallas. Finalmente, el gobierno autonómico decidía aplazar la celebración de las fiestas para evitar aglomeraciones y un contagio masivo del coronavirus.

La decisión se tomaba en consenso con los Ayuntamientos de Valencia y Castellón, que concentran en las Fallas a centenares de miles de personas llegadas de todo el mundo. El presidente valenciano, Ximo Puig, anunciaba el aplazamiento argumentando a «la responsabilidad». «Hemos acordado aplazar la celebración de las Fallas y la Magdalena», decía. Seguían así las recomendaciones de Sanidad para «minimizar los elementos de riesgo como las aglomeraciones humanas de personas procedentes de otros lugares más afectados».

El aumento de casos en Valencia, con 12 contagios en una residencia de ancianos en un solo día, sumando así hasta 65 los casos en la comunidad, disparaba los temores. Además, se tenía miedo a la llegada de turistas de zonas más afectadas como Madrid.

Las Fallas se celebran durante una semana. Su inicio estaba previsto para este miércoles, con la ‘plantá’ de los monumentos. De hecho, muchos ocupaban ya las calles de Valencia. Y terminaban el 19 de marzo con la Nit de la Cremá. En esos días de celebraciones, miles de personas invaden la ciudad, hay numerosos actos multitudinarios, como las mascletás. Y los espectáculos de pirotecnia nocturno o la ofrenda floral reúnen también a miles de personas.

Lo normal es ver el centro de Valencia lleno de gente durante las 24 horas del día en Fallas. Y precisamente por eso se han decidido aplazar.

700 millones

Así, las Fallas que ya están en las calles tendrán que volver a los almacenes. Y los falleros tendrán que guardar la pólvora de momento. Algo que supone grandes pérdidas que intentarán minimizarse dejando para más adelante la celebración. Se trata, de momento, únicamente de un cambio de fechas.

Se calcula que el impacto anual de las Fallas es de 700 millones de euros. Suponen además el 15% del turismo que recibe Valencia en el año.

Declaradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, las Fallas tenían prevista la ‘plantá’ este año de 800 monumentos. Que se quemarían el 19 de marzo. Ahora, se busca una alternativa, como anunció el alcalde de Valencia, Joan Ribó.

«Buscaremos una alternativa para su celebración, pero lo primero es la seguridad de las personas atendiendo siempre a criterios técnicos y científicos», ha escrito en Twitter.

3 veces suspendidas

En su historia, las Fallas solo han sido suspendidas completamente en 3 ocasiones. Una protesta de los falleros, la Guerra de Cuba y la Guerra Civil impidieron en cinco años diferentes la celebración de las fiestas valencianas por excelencia.

La primera referencia histórica que se encuentra de las Fallas se remonta a 1774, pero no es hasta 74 años después que se encuentran publicaciones continuadas sobre la fiesta.

La primera vez que se suspendieron fue en 1886. Los falleros, «de forma individualizada», se negaron a pagar la tasa de 60 pesetas que se cobraba como canon desde 1851 por plantar los monumentos en las calles. Al principio se pagaban 5 pesetas, pero los gobernantes fueron subiendo el precio para terminar con la fiesta.

Una década más tarde, en 1896, la Guerra de Cuba fue la razón por la que se suspendían de nuevo las Fallas. El gobernador civil de Valencia decretaba el estado de guerra y se decidió no celebrar la fiesta a dos días de su inicio. Fue la primera suspensión oficial.

Por último, se suspendieron las Fallas de 1937, 1938 y 1939, correspondientes a los años de la Guerra Civil. Las de 1936, año de la sublevación, se celebraron sin problemas, ya que el alzamiento militar se produjo el 18 de julio.

Al empezar la guerra, la mayoría de comisiones falleras destinaron el dinero a la causa republicana. Se decidió que no se plantaran fallas para evitar que la multitud pudiera atraer una bomba. Las Fallas no se celebrarían ya hasta 1940.

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