La víctima de La Manada ha enviado una carta a ‘El Programa de AR’ en la que asegura que “por fin se ha terminado” todo el proceso. En su misiva, agradece el apoyo y asegura que “lo peor vino después”.

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“Tras casi tres años, este proceso por fin se ha terminado”. Con estas palabras, la víctima de La Manada pone punto final a su calvario y se pronuncia por primera vez en mucho tiempo sobre todo lo vivido. La joven ha enviado una carta a ‘El Programa de AR’ en la que asegura que “lo peor vino después” de su violación.

Solo unos días después de que el Supremo haya elevado de 9 a 15 los años de cárcel a La Manada, su víctima de San Fermín ha roto su silencio. El Tribunal, como se pedía, considera que no fue un abuso sexual sino un delito continuado de violación, por lo que se aumenta la condena.

En su carta, la joven comienza asegurando que “por fin se ha terminado”. Y recuerda que ha sido “largo, intenso y sobre todo agotador”. Además, dice contundente que “lo peor no fue la situación vivida sino todo lo que vino después”.

Lo que vino después no fue otra cosa que la sentencia de la Audiencia de Navarra, que indignó a a la sociedad. En el fallo, se llegaba a describir como “jolgorio” el hecho de que los cinco hombres acorralaran a la joven en un portal.

En su carta, remitida al periodista Carlos Garayoa, la víctima cuenta el sufrimiento que ha padecido desde entonces. Una Justicia que no creyó su testimonio en un principio.

Por el contrario, agradece a todos aquellos que la han apoyado. “Gracias a todas las personas que desde el primer momento se involucraron para ayudarme”, dice. Asegura que “no puedo haber sido más afortunada con la calidad de las personas que me han ayudado”.

Entre ellos, el juez de instrucción “que nunca dudó de mí”. También el abogado que “me tocó aquel 7 de julio de 2016”. Sin olvidar tampoco a la fiscal, los médicos, policías o psicólogos que se encargaron de su caso. Así como también la pareja que se la encontró tras la violación.

Además de a Pamplona en particular y Navarra en general, la joven víctima da las gracias a “aquellas primeras asociaciones y personas por llevar esto a la calle”. Reconoce y agradece que no le hayan dejado sola.

En su carta, la víctima de La Manada dice no ser “ninguna heroína”. Y contando lo mal que lo ha pasado, dice que “la fuerza para continuar” (…) me la ha dado todo el calor y apoyo que he sentido en este camino”.

“La lucha debe seguir”

A través de su misiva y su experiencia, la joven anima a seguir luchando. “La lucha debe seguir y debemos ser el cambio que queremos en la sociedad”, dice. Porque, asegura en su texto, “esto le ha supuesto la vida a muchas compañeras”.

Y termina con un mensaje de ánimo a todas las que han pasado por lo mismo. “Recordad, contadlo, no les dejéis ganar a ellos”, escribe.

Mayor condena

El Supremo cerraba el caso de La Manada el pasado viernes, elevando la condena a José Ángel Prenda, Alfonso Jesús Cabezuelo, Ángel Boza, Jesús Escudero y Antonio Manuel Guerrero. En su sentencia, además, enviaba un mensaje de dureza contra los delitos sexuales. Un texto dirigido a la sociedad y a los tribunales encargados de juzgar este tipo de hechos.

Apenas unas horas después de la sentencia, la policía detenía a los cinco acusados. Con ello, se acababa esta pesadilla para la víctima.

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