Pedro Sánchez y Angela Merkel abanderan el pacto de las migraciones que divide a la UE. Un acuerdo que será presentado en Marrakech por la ONU pero que muchos no han querido firmar.

Publicidad

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la canciller alemana, Angela Merkel, abanderan este lunes en Marrakech el pacto de migración que divide a la UE. La ONU celebra una cumbre que adoptará el llamado Pacto Global sobre Migración. Un texto que jurídicamente no será vinculante pero que ha sido criticado por vulnerar la soberanía nacional.

La cuestión ha vuelto a dividir a la UE. Y Sánchez acude junto a Merkel como uno de los principales defensores de este acuerdo. El Gobierno español apunta a que este pacto “no es un tratado”. Y argumenta que es más bien “una declaración de principios”. Los países que la suscriben “pueden tener su propia política migratoria, que responda a sus necesidades”.

Sin embargo, ni con eso, la ONU ha logrado expresarse de manera conjunta respecto a la migración. En septiembre de 2016 se adoptó desarrollar una medida para establecer “una migración segura, ordenada y regular”. Algo que fue adoptado por todos los miembros de la ONU a excepción de EEUU.

Después, poco a poco, más países se han ido desentendiendo. En la UE, Eslovaquia, Hungría, Bulgaria, República Checa y Polonia rechazan el pacto. Italia ha puesto salvedades y en Bélgica, a su vez, están divididos en el gobierno.

El documento que se va a firmar en Marrakech destaca que “para aprovechar los beneficios de la inmigración y mitigar los riesgos que conlleva”, hay que mejorar la colaboración entre países.

Sánchez

Por su parte, Pedro Sánchez tiene previsto anunciar medidas para hacer frente a cuatro realidades de inmigración. El primer tema que quiere tratar es la relación entre cambio climático, desertificación y migraciones.

“Es urgente hacer algo frente a la extensión del Sahel, que sigue ganando terreno en países como Senegal y empujando a la gente a la migración. Hay que estudiar cómo parar esa expansión y cómo recuperar tierras de cultivo y dar pasos que permitan fijar las poblaciones de estas zonas”, dicen desde el Gobierno. Y ponen de ejemplo la desertificación de Almería. En la provincia española, hace ya 40 años, se celebró el primer congreso internacional sobre esta cuestión.

Publicidad

Comentarios