Es la primera persona a la que se le aplica una nueva normativa anticorrupción de Reino Unido y ahora tendrá que explicar el origen de ese dinero. Transparencia Internacional calcula que en Reino Unido hay 6.000 millones de dólares en riquezas sospechosas.

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Gracias en parte a ese espíritu tan británico de no tocar “demasiado” las tradiciones, Reino Unido había mantenido durante mucho tiempo una legislación que era a todas luces obsoleta en materia de lucha contra la corrupción. Hasta que, impulsada por el gobierno laborista del momento, fue finalmente aprobada a finales de en 2010 la Bribery Act o Ley Antisoborno, para cumplir con los compromisos adoptados en el ámbito internacional de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. La nueva legislación reformaba una decena de leyes, a la vez que derogaba, total o parcialmente, toda una serie de disposiciones vigentes en el Reino Unido, algunas de ellas desde hacía bastante más de un siglo.

Por supuesto, la nueva normativa incluía una medida conocida en la mayoría de países europeos: la “Orden para Riquezas no Explicadas” – UWO, “Unexplained Wealth Order”, por sus siglas en inglés -, diseñada para perseguir a funcionarios extranjeros presuntamente corruptos que pudieran estar blanqueando sus ilícitos capitales en Reino Unido y, más en concreto, en Londres, convertida en estos tres últimos lustros en destino favorito de todo tipo de millonarios. Y “víctima” de esta regulación por fin adecuada a los tiempos que vivimos, ha caído Zamira Hajiyeva: la “misteriosa” mujer que compraba sin medida en su tienda favorita, los emblemáticos y lujosos grandes almacenes de Brompton Road. El mejor lugar, sin duda, para comprar de todo. De todo lo mejor, claro.

La millonaria Zamira Hajiyeva
La millonaria Zamira Hajiyeva

Según han desvelado los medios británicos, después de que el Tribunal Superior autorizara la divulgación de su identidad en contra de la petición de anonimato realizada por los abogados de la defensa, la misteriosa clienta de Harrods que llegó a gastar 170.000 euros en un solo (y frenético) día de compras es la esposa de Jahangir Hajiyev, antiguo presidente del International Bank of Azerbaiján, entidad de la república ex-soviética del Cáucaso rica en gas y petróleo. Al parecer, Zamira ha explicado que su esposo generó su riqueza gracias a su éxito como empresario antes de trabajar en el banco. Y sus abogados ya han anunciado que tienen la intención de acudir a la Corte Europea de Derechos Humanos para demostrar que el matrimonio Hajiyev está sufriendo una gran injusticia. La Agencia Nacional del Crimen británica, por su parte, alegó ante el tribunal que Hajiyev había sido un funcionario estatal entre 1993 y 2015, por lo que difícilmente habría podido amasar la inmensa fortuna que los investigadores han estado rastreando.

Lo cierto es que los antecedentes del marido no van a poner fácil la defensa de Zamira. Jahangir Hajiyev fue condenado en 2016 en su país a 15 años de prisión en un proceso por estafa iniciado tras la desaparición de decenas de millones de dólares de las cuentas de la entidad que presidía. Es cierto que en el caso de su mujer, por el momento, la justicia no le ha imputado ningún delito pero “sus explicaciones deberán ser precisas”, según informa la BBC de fuentes judiciales o, de lo contrario, las autoridades podrían confiscar sus propiedades. Que no son pocas ni de escaso valor. Aparte de las 35 tarjetas de crédito emitidas por el Banco Internacional de Azerbaiyán antes del escandaloso fraude y que utilizó para las compras – joyas, relojes, perfumes, vinos, entre otras fruslerías -, Zamira, de 55 años, tiene una casa a pocos pasos de Harrods. Su adquisición tuvo lugar en 2009 por más de 13 millones de euros a nombre, eso sí, de una sociedad con sede en el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes que, en todo caso, lleva hasta ella. Igual que la mansión que la familia tiene en Ascot con campo de golf incluido, comprada cuatro años más tarde por 11,4 millones de euros.

Sus abogados también alegan que la UWO “no debe usarse para implicar que se haya cometido un delito” y que la pareja de millonarios – también propietarios de un jet privado por valor de 55 millones de dólares – habría solicitado un permiso para apelar la UWO que pesa contra ellos. Llama, por otra parte, la atención el hecho de que Jahangir Hajiyev no solo fue condenado a pena de prisión, sino también al pago de 39 millones de dólares como montante del fraude cometido que él, por supuesto, sigue negando. Eso sí, lejos del país que le ha juzgado. Igual que resulta altamente llamativo que durante estos años, la pareja no solo haya vivido con total tranquilidad en Londres sino que haya pasado tanto tiempo antes de que Zamira fuera investigada por las compras que suponen un gasto medio de casi 5000 euros diarios en diez años.

Por supuesto, en Harrods todos la conocían. Era su mejor clienta con diferencia y, además, no se escondía. Muchos acusan al Reino Unido de seguir pasando por alto este tipo de “situaciones”, por miedo a perder a las grandes fortunas que todavía, aunque cada vez menos, siguen viendo un exilio dorado en las calles glamurosas y discretas de su capital. Transparencia Internacional calcula que en Reino Unido hay 6.000 millones de dólares en riquezas sospechosas.

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