Atlantia es la empresa a la que todo el mundo señala en Italia. Responsables del puente Morandi, de Génova, perderá todas las concesiones tras el derrumbe.

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Tras la tragedia y consternación por las víctimas, llegaba la ira. El Gobierno italiano cargaba contra la empresa Atlantia, responsable del mantenimiento del puente Morandi, en Génova. Los ministros prometían mano dura después de que el derrumbe sesgara la vida de 39 personas. Entre las medidas contra la empresa, retirar todas las concesiones que Italia tiene aún con la compañía.

Además, el Gobierno italiano exigía la dimisión de los directivos de la filial de Atlantia y amenazaba con importantes multas (de hasta 150 millones de euros) a la empresa. Acusan a la compañía de aplazar los controles y mantenimiento del derrumbado puente.

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, confirmaba que no esperarían al trabajo de la Justicia. Y anunciaba la revocación de las concesiones de, al menos, la empresa Autostrade, filial de Atlantia.

De momento, se desconoce si las multas y revocación de los contratos será para toda la empresa o solo para esta filial responsable de Morandi.

Atlantia

Anteriormente bajo el nombre de Autostrade SpA, Atlantia es una empresa italiana que construye y gestiona la mayor parte de las autopistas de Italia. De hecho, es la primera empresa en este sector de toda Europa.

Fue privatizada en 1999 y pertenece al grupo italiano Benetton. En Italia, cerca de 4 millones de viajeros transitan cada día sobre red de carreteras. Algo que supone el 8% de la población del país. Su red se extiende sobre 3.408 kilómetros.

Son varias las empresas filiales que conforman Atlantia. Entre ellas, Societá italiana per Azioni per il Traforo del Monte Bianco, que controla el túnel del Mont Blanc.

Atlantia lleva operando en Italia desde 1950. Seis años más tarde comenzaba su alianza con el Gobierno italiano con el proyecto de autopistas más grande del siglo en aquel momento. Empezó a cotizar en Bolsa en 1987 y, en 1995 se convierte en la primera en construir una autopista de peaje con financiación privada en EEUU.

Si revocan sus contratos, perdería la gestión de no sólo más de 3.000 kilómetros de autopistas. También de tramos tan importantes como la unión entre Aosta y el Mont Blanc o entre Turín y la costa de la Liguria. Sin olvidar el área metropolitana de Nápoles o la autopista entre Nápoles, Pompeya y Salerno.

Desde 2003, también, mantiene la autopista Roma-L’Aquila-Teramo. Y de Torano-Pescara. Así como la carretera que une Livorno y Civitavecchia.

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