Las consecuencias del reconocimiento del Parlamento europeo a Juan Guaidó como presidente de Venezuela no serán muchas. La más importante, redoblar la presión internacional y, sobre todo, a la Unión Europea.

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El Parlamento europeo reconocerá este jueves oficialmente a Juan Guaidó como presidente de Venezuela. Así lo aprobaba el pleno este pasado miércoles en una resolución sin precedentes. “El Parlamento europeo reconoce al señor Guaidó como el presidente interino legítimo de la República Bolivariana de Venezuela, según el artículo 233 de su Constitución, y expresa su total apoyo a su hoja de ruta”.

La Eurocámara se adelanta así al resto de la Unión Europea. Algo nada raro, pues el Parlamento es la institución más combativa contra el régimen de Maduro desde hace años. Sus diputados llevan tiempo denunciando los abusos y pidiendo elecciones libres.

Por eso, ya la semana pasada, su presidente, Antonio Tajani, y varios portavoces se mostraban contundentes. Y mostraban rápidamente su apoyo a Guaidó. “No podemos permanecer callados”, decía Tajani antes del pleno. El presidente del Parlamento europeo daba su apoyo por teléfono a Guaidó incluso antes de votarse la resolución.

“A algunos países sólo les interesa el petróleo, a nosotros nos importa el sufrimiento de la población venezolana”, decía a modo de crítica velada.

Consecuencias

Aunque las resoluciones del Parlamento no son legalmente vinculantes, el apoyo a Guaidó lleva consigo algunas consecuencias. Para empezar, supone un golpe de efecto al autoproclamado presidente venezolano.

También supone redoblar la presión a la Unión Europea. Y es que han pedido a la Alta Representante para la Política Exterior, Federica Mogherini, que “de forma conjunta con los Estados Miembros tenga una posición unida y fuerte y también reconozca a Juan Guaidó como el único presidente legítimo del país hasta que haya elecciones libres, transparentes y creíbles”.

Además, han pedido a la UE que actúe en consecuencia y “acredite a los representantes nombrados por las autoridades legítimas”. El reconocimiento diplomático no tendría precedentes y doblaría la presión en Caracas. Además, daría más fuerza aún en el exterior a la oposición venezolana.

Sin posición oficial unánime, varios países de la UE ya han adelantado que reconocerán a Guaidó este domingo si, para entonces, Maduro no ha convocado elecciones.

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