Nicolás Maduro asumió este pasado jueves su segundo mandato como presidente de Venezuela. Maduro juró su cargo ante el Tribunal Supremo de Justicia en lugar de hacerlo ante el Parlamento como dicta la Constitución. El motivo de esta variación es que el Legislativo está controlado por la oposición desde 2017 por lo que fue declarado en desacato.

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Nicolás Maduro hasta 2025. Este pasado jueves, el mandatario asumió formalmente el cargo presidencial de Venezuela durante seis años más. En su toma de posesión, peculiar cuanto menos, Maduro defendió su legitimidad de mandato frente a la crisis en la que Venezuela permanece sucumbida.

“El mundo es más grande que el imperio estadounidense y sus satélites. Aquí está presente ese mundo.” Así, Nicolás Maduro se dirigió al mundo y en especial, con un tono desafiante a Estados Unidos. También, este mensaje fue dirigido a las cerca de 50 delegaciones internacionales que viajaron a Caracas para asistir al acto. De las cuáles, China, Rusia y Turquía fueron sus principales apoyos.

También acudieron cuatro mandatarios latinoamericanos de cercanía ideológica que respaldan la política y economía de Venezuela. El bolivariano Evo Morales, el cubano Miguel Díaz-Canel, el salvadoreño Salvador Sánchez Cerén y Daniel Ortega, presidente de Nicaragua hicieron acto de presencia.

Ausencia de Estados Unidos, Unión Europea y países vecinos

Ni Estados Unidos, ni Unión Europea y ni los países vecinos acudieron a la toma de posesión. Ante dicha ausencia, Maduró trató de demostrar que no está solo. El presidente alegó que ha surgido un nuevo mundo que quiere ser libre, independiente y antiimperalista al costo que sea.

Respecto a Europa, Maduro reconoció el movimiento “chalecos amarillos” en Francia del que es simpatizante. En sus palabras: “En Europa nos ven con buenos ojos, los pueblos, los movimientos sociales, los chalecos amarillos”.

Además, amenazó al continente con una advertencia: “Respeta a Venezuela, Unión Europea, o la historia te lo cobrará más temprano que tarde, vieja oligarquía europea”.

Maduro empleó las palabras: “paz”, “diálogo” y “democracia” para defenderse. Después, señaló como enemigos a Donald Trump, al ultraconservador brasileño Jair Bolsonaro y al mandatario de Colombia, Iván Duque.

Por último, el mandatario venezolano reconoció que Venezuela tiene una guerra económica en la calle. Ante esta situación, Maduró avanzó que el próximo lunes se anunciarán un grupo de acciones económicas con el objetivo de zanjar la escasez y la miseria que ahogan al país.

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