El lunes 24 de septiembre se celebra el Día Mundial del cáncer de tiroides y el viernes 28 el Día Nacional. Como complemento a la cirugía muchos pacientes reciben tratamiento con yodo-131, con el objetivo de eliminar cualquier resto de tejido tiroideo que haya podido quedar en el cuello.

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El 24 de septiembre se conmemora en todo el mundo el Día Mundial del cáncer de tiroides, que tiene continuidad el 28 del mismo mes con la celebración del Día Nacional. Con este motivo, el Dr. Jorge Martín Gil, especialista en cirugía general y del aparato digestivo, y la Dra. Verónica Sánchez Rivas, especialista en Endocrinología y Nutrición, responsables de la Unidad de Cirugía Endocrina del Hospital Quirónsalud San José, señalan que aunque la incidencia de cáncer de tiroides ha ido en aumento, la mortalidad no se ha modificado y todo parece apuntar a que los nódulos tiroideos que antes pasaban desapercibidos ahora se detectan más tras el aumento de estudios por imagen.

Se llega al diagnóstico del cáncer de tiroides a través del estudio del nódulo tiroideo. Tener nódulos en la tiroides es bastante común, más en mujeres que en hombres, entre 20 y 60 años de edad. La gran mayoría de esos nódulos son benignos (no cancerosos), solo un porcentaje muy pequeño puede ser asiento de cáncer de tiroides.

Aunque la probabilidad de tener cáncer de tiroides en muy baja (5%) debemos valorar  aquellos pacientes que además de tener un nódulo tiroideo tengan uno o más de estos factores de riesgo: haber recibido tratamiento con radioterapia/radiación en cabeza, cuello o tórax (especialmente durante la infancia), tener familiares de primer grado con cáncer de tiroides y/o tener más de 45 años.

El cáncer de tiroides más frecuente es el Carcinoma Papilar de tiroides, el 80% de los pacientes tienen esta variante histológica, la mitad de los tumores son <1cm y el pronóstico es excelente. La cirugía en manos de un cirujano experto en tiroides significa para muchos casos la curación.

Síntomas

La mayoría de las personas con cáncer de tiroides no tienen síntomas. Generalmente el nódulo tiroideo se diagnostica de manera casual a través de un estudio de imagen del cuello (ecografía, scanner o resonancia), en un chequeo de rutina o bien al mirarse al espejo la persona nota un bulto en el cuello que sube y baja al tragar, motivo por el cual consulta al médico de Atención Primaria quien puede confirmar si se trata de un nódulo en la tiroides.

Diagnóstico y tratamiento

El estudio del nódulo tiroideo comprende una analítica para determinar hormonas tiroideas y una ecografía de tiroides. En la ecografía el endocrino valorará el tamaño y las características del nódulo y decidirá si es preciso hacer una biopsia del nódulo tiroideo (PAAF, Punción Aspiración Aguja Fina).

“Ante la sospecha de cáncer de tiroides el tratamiento definitivo es la cirugía”, aclara el Dr. Jorge Martín Gil. Y añade la Dra. Verónica Sánchez: “La extensión de la cirugía va a depender de varios factores, por lo que es importante la valoración por parte de un cirujano experto en tiroides junto al endocrino para decidir el mejor tratamiento y reducir las complicaciones que pudieran derivarse de esa cirugía”.

¿Cómo es la cirugía?

La cirugía depende, obviamente, de la extensión del tumor. Aunque es imprescindible individualizar cada caso, la mayoría de los pacientes requerirán de una tiroidectomía total (extirpar toda la glándula tiroides) y una linfadenectomía del compartimento central cervical -extirpación de los ganglios linfáticos que se encuentran adyacentes a la misma-.

La mayoría de las veces es una intervención bien tolerada por el paciente, si bien es verdad que requiere anestesia general y un ingreso en el hospital de 2 o 3 días de media. Como complicaciones principales, podrían comentarse la posibilidad de sangrado después de la cirugía, la posibilidad de necesitar tratamiento con calcio de forma temporal o permanente -en caso de que por accidente se dañen o extirpen las glándulas paratiroides, o la posibilidad de dañar la voz en la intervención por lesión del nervio laríngeo recurrente, aunque la mayoría de las veces es una complicación temporal.

Adicionalmente a la cirugía muchos pacientes reciben tratamiento con yodo-131, con el objetivo de eliminar cualquier resto de tejido tiroideo que haya podido quedar en el cuello. A continuación el seguimiento suele ser con analíticas y pruebas de imagen de manera periódica en la consulta del endocrino.

El Dr. Jorge Martín Gil y la Dra. Verónica Sánchez Rivas
El Dr. Jorge Martín Gil y la Dra. Verónica Sánchez Rivas

El Hospital Quirónsalud San José, centro de excelencia materno-infantil

El Hospital Quirónsalud San José se ha convertido en centro de referencia en atención materno-infantil de la sanidad privada madrileña cuyo objetivo es la excelencia en la atención integral a los menores y a su entorno familiar. Cuenta con cirugía neonatal y pediátrica y con todas las especialidades pediátricas.

Gracias a los profundos cambios acometidos en los dos últimos años -innovación en los equipos médicos y quirúrgico, evolución de las técnicas de tratamiento, incorporación de las últimas tecnologías y modernización de sus instalaciones- hoy brinda una cartera de servicios que cubre la casi totalidad de las especialidades, con equipos de referencia, como en la Angiología y Cirugía Vascular, donde dispone de unos profesionales altamente cualificados que desarrollan técnicas avanzadas de cirugía mínimamente invasiva, para lo que se dispone de los últimos avances técnicos en medicina.

También cuenta con otras especialidades como Traumatología, Oftalmología, Urología, Dermatología, Endocrinología, Medicina Interna, Cardiología, entre otros, así como un Servicio de Ginecología y Obstetricia de referencia y una prestación puntera en Diagnóstico por la imagen.

El Hospital Quironsalud San José ofrece una Atención de 24 horas en Urgencias pediátricas, ginecológicas y obstétricas.

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