Hasta 882 profesionales que trabajan en la red de oficinas de farmacia de la Comunidad de Madrid han desarrollado anticuerpos IgG frente al virus SARS-CoV-2, según el estudio de seroprevalencia realizado por el Grupo Ribera Salud para el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid. Se trata del 8,5% de las 10.370 personas que se sometieron, de forma voluntaria, al test llevado a cabo entre el 22 y el 27 de junio.

La prevalencia estimada de anticuerpos IgG contra el coronavirus en los profesionales de oficina de farmacia de la región, que indican que han pasado la infección, supera el 5,2% que marca el estudio de seroprevalencia del Ministerio de Sanidad para el total nacional, pero está casi tres puntos por debajo del 11,4% que indica este mismo estudio para la población de la Comunidad de Madrid.

Gracias a la realización del estudio, que ha registrado una alta participación del 77,6% del colectivo integrado por cerca de 13.000 profesionales, se ha identificado también a tres farmacéuticos asintomáticos con prueba PCR positiva al virus. Los tres casos se han comunicado a la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.

Los resultados obtenidos permiten conocer mejor las características de la epidemia de COVID-19 y potenciar la prevención de un grupo profesional esencial durante la pandemia para reforzar así la seguridad de las oficinas de farmacia ante la amenaza de un segundo brote de infección por coronavirus.

El análisis epidemiológico del estudio arroja una gran variabilidad en el porcentaje de seroprevalencia entre edades y zonas geográficas de la Comunidad. La prevalencia de anticuerpos IgG es superior, por ejemplo, en grupos de edad más avanzada, siendo las personas de 70 años o más los que presentan mayor porcentaje, con el 13,1% del total, seguido de los grupos de edad de 55 a 59 años y de 60 a 64 años, con el 11% y 10,8%, respectivamente.

En cuanto a la distribución por género, se observa una mayor seroprevalencia en hombres (9,9%) que en mujeres (8,2%). Asimismo, las diferencias en la prevalencia de anticuerpos IgG anti SARS-CoV-2 por grupo sanguíneo revela que las personas del grupo AB han sido las que han pasado la infección en un mayor porcentaje (12,6%).

Por otra parte, son los municipios del sudeste de la Comunidad Autónoma de Madrid los que presentan unas cifras de prevalencia a anticuerpos IgG y a anticuerpos totales más elevadas. Es el caso de Alcalá de Henares, donde el 15,18% de los 257 participantes presenta anticuerpos lgG y lgM. Por encima de la media en anticuerpos totales, figuran además los profesionales de Colmenar Viejo (11,70%), Torrejón de Ardoz (11,19%), Valdemoro (10,71) o de la capital (9,61%).

Los datos concuerdan con las cifras obtenidas a nivel poblacional, que han puesto de manifiesto unas mayores cifras de incidencia en estas zonas geográficas de la Comunidad de Madrid, incluido el estudio de seroprevalencia realizado en el municipio de Torrejón de Ardoz.

“Ahora sabemos qué incidencia real ha tenido el virus en uno de los colectivos de profesionales sanitarios que hemos estado más expuestos al contagio. Está claro que las medidas de protección han sido insuficientes. Necesitamos estar mejor protegidos en el futuro para poder así preservar también a la población que entra en las oficinas de farmacia. Se trata de prevenir, de estar mejor preparados ante un posible rebrote y de poner todos los medios para garantizar que las farmacias siguen siendo espacios seguros para todos los ciudadanos que han confiado en su farmacéutico durante estos duros meses de atrás”, señala el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, Luis González Díez.

Durante la rueda de prensa, el presidente del COFM ha mostrado su preocupación por la relajación de las medidas de prevención observadas entre la población y ha insistido en la importancia de “seguir en alerta y no bajar la guardia”, mostrándose partidario del uso obligatorio de las mascarillas. Asimismo, ha adelantado que solicitará al Gobierno de la Comunidad de Madrid el mantenimiento en el tiempo de las medidas adoptadas que han resultado eficaces para garantizar la continuidad de los tratamientos farmacológicos, como la renovación automática de la medicación a través de la receta electrónica, la atención farmacéutica domiciliaria o la dispensación de medicamentos de diagnóstico hospitalario en las oficinas de farmacia. “Se trata de medidas que eran necesarias y que han sido bien aceptadas por los propios farmacéuticos y los ciudadanos, ya que favorecen las vidas de las personas y evitan desplazamientos a los hospitales y centros de salud”, ha señalado.

La técnica empleada en el estudio serológico de Ribera Salud ha consistido en un test rápido de determinación cualitativa de anticuerpos frente a COVID-19 (anticuerpos totales frente a SARS-CoV-2) y un segundo test de inmunocromatografía de anticuerpos específicos (IgG e IgM).

Durante su intervención, el director corporativo de Operaciones del Grupo Ribera Salud, José David Zafrilla Martínez, ha destacado la alta participación registrada en el estudio, así como el éxito de organización y de colaboración. Además, ha subrayado la labor de prevención y cuidado de estos profesionales, ya que el equipo de investigadores barajaba inicialmente una incidencia del virus próxima al 15% entre este colectivo sanitario.

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