El miedo en Reino Unido a quedarse sin medicamentos por culpa de un Brexit sin acuerdo obliga a la industria farmacéutica del país a hacer acopio de reservas de medicamentos.

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Varias voces vinculadas al sistema sanitario británico llevaban tiempo advirtiendo de la inmediata necesidad de llegar a un acuerdo en el Brexit para evitar el riesgo a quedarse sin los medicamentos más básicos.

En el sistema sanitario público del Reino Unido (National Health Service) también están cada vez más preocupados por la falta de acuerdo en la salida del país de la Unión Europea. A la previsible “deserción” de médicos y personal sanitario no británico cuando entre en vigor el Brexit, ahora se advierte de que una salida sin acuerdo provocaría que la Sanidad pública británica pudiera quedarse sin medicinas y otro tipo de dispositivos médicos. Por eso, los proveedores del NHS han sido los últimos en lanzarse al ruedo político exigiendo un “liderazgo nacional activo”, en clara crítica a la actuación del Gobierno de Theresa May, a través de una misiva que han dirigido al máximo responsable del NHS, Simon Stevens. “Sin un plan ni coordinación nacional podría haber escasez de medicinas y de dispositivos médicos”, aseguran en la citada carta, donde añaden que “Esto dificultaría la detención y el control de la propagación de enfermedades”.

Theresa May
Theresa May

Lo cierto es que Reino Unido está preparando reservas de medicamentos ante un posible “brexit duro”, una medida que la primera ministra británica ha asegurado que está destinada a “tranquilizar” a la población. Así, la industria farmacéutica británica  va a hacer acopio de reservas de medicamentos en lo que supone “el mayor desafío logístico al que hayan tenido que hacer frente en tiempos de paz”, según admite Mire Sompesan, director general de la Asociación de la Industria Farmacéutica Británica (ABPI).

Porque en el futuro, la UE quiere que todos los medicamentos fabricados en el Reino Unido sean sometidos a nuevos controles en los laboratorios europeos antes de ser prescritos a los pacientes. Esto perturbaría el aprovisionamiento para un gran número de tratamientos, entre ellos el que se refiere a un compuesto para la próstata fabricado en Reino Unido y que es muy utilizado en la UE. Y es que la escasez también podría afectar en el otro sentido, es decir, a los que nos quedamos. No podemos olvidar que la ABPI representa a todos los pesos pesados del sector, de ahí que la UE decidiera en su día instalar la sede de la Agencia Europea del Medicamento en Londres. Pero ahora, con el “brexit”, la agencia y sus 900 empleados, que tienen como misión controlar y aprobar cualquier medicamento que se venda en la UE, se trasladan Ámsterdam sin que todavía sepamos cómo nos va a afectar la medida.

Por supuesto, los profesionales de la medicina británicos tampoco ocultan estos días su preocupación. Según un estudio realizado por la London School of Hygiene and Tropical Medicine, cuatro de cada cinco profesionales sanitarios temen por el porvenir del NHS tras la salida de la UE y están convencidos de que el impacto de la misma será negativo. De acuerdo con esta misma encuesta, el Gobierno habría perdido el apoyo de muchos médicos entre las elecciones generales de 2015 y las de 2017.

Médicos de otras nacionalidades que trabajan en Reino Unido
Médicos de otras nacionalidades que trabajan en Reino Unido

Por otra parte, de acuerdo con otro sondeo, el realizado por el Consejo general de Medicina en marzo del pasado año, el 55% de los médicos europeos que trabajan en Reino Unido estaría barajando la posibilidad de abandonar el país a causa de la incertidumbre sobre su futuro en un Reino Unido fuera de la UE. Y hay que tener en cuenta que casi el 7% de los sanitarios que trabajan actualmente en el NHS provienen de países de la UE, entre ellos España. Es el caso, por ejemplo, de la mayoría de enfermeras que trabajan para el sistema sanitario público en Gran Bretaña.

Según recoge ‘The Times’, en los últimos cuatro meses de 2015, una media de 797 enfermeras y enfermeros firmaron contratos cada mes para trabajar en Reino Unido. Durante el mismo periodo del año pasado, ese número descendió hasta los 194 especialistas y actualmente ya existen grandes carencias en este sector. Por eso, el NHS ha lanzado una “agresiva” campaña publicitaria para fomentar la elección de la carrera de Enfermería entre los jóvenes de 14 a 18 años. Se trata de la mayor campaña de reclutamiento del NHS en sus 70 años de historia, está dotada con 8 millones de libras y tiene como objetivo incrementar las solicitudes de empleo al NHS, ya que el pasado año hubo más de 35.000 vacantes sin cubrir. Y es que las restricciones laborales a personal tanto de la Unión Europea como de fuera no han beneficiado una situación de falta de personal de enfermería británico que parece haberse hecho crónica en la isla.

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