Alrededor de 70.000 pacientes en España viven con un estoma, es decir, una abertura que sirve para unir un órgano con el exterior y que se lleva a cabo mediante una intervención quirúrgica, con fines alimenticios o de eliminación, como solución a diferentes patologías como el cáncer, la enfermedad de Crohn, las diverticulitis o la colitis ulcerosa, entre otras.

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Al tratarse de una cirugía de gran envergadura, afecta tanto a la esfera física como a la psicológica de los pacientes, quienes se enfrentan a un proceso de aceptación largo debido, en gran parte, a la estigmatización del procedimiento. De hecho, se trata de un problema social, ya que los pacientes se ven muy influidos por las opiniones de los demás.

Con el objetivo de ayudarles a que se adapten a su nueva situación de vida, además de volver a ser autónomos e independientes, lo antes posible, el Hospital Universitario Infanta Elena, integrado en la red sanitaria pública madrileña, ha puesto recientemente en marcha una nueva consulta para pacientes ostomizados.

Este nuevo servicio está destinado a mejorar la atención ofrecida al paciente en este ámbito y su experiencia en el hospital, lo que se evalúa mediante un formulario que cumplimentan la persona que acude a él tras finalizar la cita, y en el que valora la calidad, experiencia y resultados de la misma. Con el afán de mejora continua que caracteriza al Hospital Universitario Infanta Elena, en el caso de que la evaluación u opinión del paciente sea inferior a 8, se le pregunta cómo considera que se podría mejorar el servicio, lo que se tiene en cuenta de cara al futuro.

Una consulta para afrontar dudas y miedos

Con esta nueva consulta para pacientes ostomizados, el hospital de Valdemoro busca resolver las dudas y combatir los miedos y preocupaciones de todos los pacientes afectados por este tipo de intervención. También está dirigida a su entorno -familiares y cuidadores- y a aquellas personas con riesgo de ser intervenidas para la realización de un estoma.

“Realmente hemos observado un ‘antes’ y un ‘después’ del paso de los pacientes por la consulta”, señala Laura García, enfermera del centro hospitalario e impulsora de esta iniciativa. “Entran asustados, sin saber qué pueden esperar de este nuevo servicio, y salen confiados y con la esperanza de que las cosas van a ir mejor”, apunta.

El médico de Atención Primaria es el encargado de derivar al paciente ostomizado a esta consulta tantas veces como sean necesarias, pudiendo tratar así con el detenimiento y dedicación requeridos todos los aspectos que le inquieten, y logrando de esta forma una mejora de su calidad de vida y perspectivas de futuro.

Para lograr este objetivo, las sesiones de la consulta están adaptadas de forma personalizada, y en ellas el paciente tiene contacto directo y tan frecuente como sea necesario con una enfermera especializada estomaterapeuta, que trabaja de forma multidisciplinar con otros especialistas implicados en el abordaje de estos casos, sobre todo, cirujanos y urólogos.

Asimismo, el Hospital Universitario Infanta Elena cuenta con voluntarios, que han pasado ya por este proceso, y que ayudan mucho en la adaptación de los pacientes empatizando con ellos, comprendiendo sus problemas y ofreciéndoles una ayuda real. “Los voluntarios son pacientes ostomizados muy implicados, dispuestos a trabajar con otros pacientes para, así, ayudarles a superar el mismo proceso por el que han pasado ellos”, apostilla García.

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