El Hospital Universitario Rey Juan Carlos, integrado en la red sanitaria pública de la Comunidad de Madrid, se presentó ayer oficialmente como punto de registro de donantes de médula ósea, uniéndose así a la red de puntos en hospitales de la región coordinados por el Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid y elevando a 23 los lugares que permiten la inscripción en el registro de donantes de médula, previa información y extracción de la muestra de sangre necesaria para ello.

Publicidad

Para sensibilizar acerca de la importancia de hacerse donante de médula ósea y dar a conocer este nuevo punto de registro, gracias a la cual los vecinos de Móstoles y otros 17 municipios cercanos no tendrán que desplazarse hasta Madrid para inscribirse como futuros protagonistas de este acto de generosidad, el Centro de Transfusión instaló este pasado jueves una mesa informativa en el hall principal del hospital en la que, junto a personal de su Servicio de Hematología, se informó y resolvieron dudas de pacientes, familiares y resto de personas interesadas en este tipo de donación.

La incorporación del Rey Juan Carlos a la red “Equipo médula” es un nuevo paso en su trayectoria de colaboración con el Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid en donación de sangre, que permite ahora iniciar aquí “un acto de solidaridad que, mediante un procedimiento sencillo, altruista y anónimo, constituye el único tratamiento potencialmente curativo para muchas personas con determinadas patologías “en las que la función de la médula (que es producir las células sanguíneas) ha fracasado o se ha visto alterada, y por tanto es necesario sustituirla por la de un donante sano”, tal y como explica la Dra. Raquel Urbina, responsable del Servicio de Transfusión del hospital.

Para ello, una vez que el donante firma el consentimiento informado para el registro, en la Sala de Donación del hospital se procede a la extracción de la muestra de sangre, procedimiento similar al de un análisis -de hecho, la especialista insta a “aprovechar cualquiera de estos gestos de solidaridad para realizar el otro en el mismo proceso y tiempo”-, para su posterior estudio de compatibilidad.

Un procedimiento sencillo y rápido, que puede salvar una vida

La muestra de sangre extraída al futuro donante, que debe tener entre 18 y 40 años, se estudia en el Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid para determinar su perfil HLA (antígenos leucocitarios humanos), que establecerá su posible compatibilidad con un paciente.

Esta información, junto a sus datos personales, se incluye en el Registro Español de Donantes de Médula Ósea (Redmo, que tiene acceso al registro de donantes españoles y a los datos de más de 27 millones de donantes voluntarios existentes en 75 registros de donantes repartidos en 53 países de todo el mundo), con lo que el futuro donante queda a disposición de cualquier paciente del mundo que precise un trasplante de médula y resulte compatible.

Y es que, como explica la Dra. Urbina, si bien “cuando un paciente tiene indicación de realizarse un trasplante de progenitores hematopoyéticos, la primera opción es buscar un donante entre los miembros de su propia familia, la posibilidad de que esto ocurra no supera el 30 por ciento, por no tener familiares candidatos a ser donantes o que estos no presenten una buena compatibilidad, por lo que el resto necesitará solicitar la búsqueda de un donante compatible entre los inscritos en el Redmo”. Cuando este hecho ocurre, y tras repetir las pruebas y confirmar el buen estado de salud, se procede a la donación de médula.

Una vez registrado como donante, la persona se mantiene activa en el registro hasta los 60 años. Este tipo de donación se indica y resulta vital en casos como las leucemias agudas, tanto mieloblástica como linfoblástica (considerada de alto riesgo); los linfomas que han recaído tras la quimioterapia y un trasplante autólogo (de las propias células del paciente) previo, y algunas enfermedades no malignas como la anemia aplásica o la anemia de Fanconi. En estos casos, las células madre hematopoyéticas donadas permitirán que la médula enferma del paciente recupere sus funciones, produciendo de nuevo células esenciales para el desarrollo del organismo.

Un procedimiento que, además, se ha simplificado mucho en los últimos tiempos, ya que actualmente en la mayoría de los casos, la recogida de células madre hematopoyéticas se puede realizar de sangre periférica mediante aféresis, una técnica que evita la punción en quirófano y que, previa administración al donante de unas inyecciones subcutáneas que tienen la capacidad de movilizar las células madre desde la médula ósea hacia la sangre periférica en cantidad suficiente para que luego sean útiles para el paciente, permite su extracción externa por vía venosa, relata la especialista. “Estas células sanas, las recibe el paciente mediante una infusión intravenosa, teniendo éstas la capacidad de dirigirse a su médula ósea y repoblarla, combatiendo así la enfermedad tumoral y reestableciendo su función medular normal”, añade la Dra. Urbina.

La especialista espera que la incorporación del Hospital Rey Juan Carlos como punto oficial para el registro de donantes de médula ósea, para la que los profesionales médicos y de Enfermería de su Servicio de Hematología han recibido la formación pertinente por parte del Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid, ayude a incrementar aún más tanto las donaciones de sangre como los propios registros para donar médula ósea.

Y es que no hay que olvidar que, aunque a día de hoy, la principal indicación de este tipo de trasplante se centra en enfermedades malignas de la médula ósea, y en otras no tumorales pero en las que también está alterada la función medular, en la población pediátrica también tiene otras indicaciones, como las inmunodeficiencias y algunas enfermedades metabólicas muy complejas, y se espera que se convierta en tratamiento potencial para otras patologías, entre las que destaca el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).

Con cerca de 400.000 personas inscritas en el Redmo y millones de futuros donantes en todo el mundo, el Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid tiene como objetivo anual alcanzar 7.000 donantes nuevos de médula ósea al año, lo que supone unos 600 al mes. Un objetivo al que, a partir de ahora, el Hospital Universitario Rey Juan Carlos contribuirá también junto al resto de puntos hospitalarios habilitados a alcanzarlo.

Publicidad

Comentarios