El pasado 4 de octubre el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz acogió la celebración de la jornada “Manejo de las complicaciones cardiovasculares en el tratamiento de la LLC” (Leucemia Linfática Crónica), cuyo objetivo fundamental ha sido ampliar y compartir conocimientos acerca de un área asistencial relativamente reciente, la Cardio-Oncología.

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Este término fue acuñado a raíz de la progresiva especialización de muchos cardiólogos en el manejo de los efectos secundarios y la toxicidad cardíaca asociada a buena parte de los tratamientos contra el cáncer.

En la reunión, dirigida a especialistas de Hematología, Cardiología y Farmacia Hospitalaria de la Fundación Jiménez Díaz y de los hospitales universitarios Rey Juan Carlos (Móstoles), Infanta Elena (Valdemoro) y General de Villalba, los hematólogos han actualizado el protocolo de tratamiento y seguimiento de los pacientes, así como las posibles complicaciones cardiovasculares a las que suelen enfrentarse en consulta. Por su parte, los cardiólogos han aportado su visión en materia de prevención, tratamiento y seguimiento de los pacientes afectados por LLC.

La LLC es la forma de leucemia más frecuente en países occidentales y se suele diagnosticar en edades avanzadas. Por este motivo, los pacientes debutan con otro tipo de enfermedades, entre ellas las de tipo cardiovascular. “Esta circunstancia puede condicionar la elección del tratamiento, o bien comprometer las terapias por la aparición de efectos adversos cardíacos o vasculares”, argumenta la Dra. Pilar Llamas, jefe del Servicio de Hematología de la Fundación Jiménez Díaz, para explicar la unión de ambas especialidades médicas en el tratamiento de estos pacientes oncológicos. También es uno de los motivos por los que la LLC ha sido protagonista de esta jornada, que “esperamos sea la primera de otras que vayamos organizando de manera periódica para actualizar e incorporar todos los avances que tenemos en este campo de Cardio-Oncología”, añade.

Necesidad de equipos multidisciplinares

Los profesionales que se dieron cita en esta jornada defendieron la formación de grupos de trabajo amplios y heterogéneos. “El abordaje de los pacientes con neoplasias hematológicas, tanto en el diagnóstico como en el tratamiento, se ha ido transformando en los últimos años gracias a la medicina personalizada y de precisión, lo que hace necesario contar con otros especialistas para el cuidado de los pacientes, dentro de un programa multidisciplinar en el que cada profesional aporta su experiencia y conocimiento”, afirma la Dra. Llamas.

Muchos pacientes con neoplasias hematológicas, tales como leucemias, linfomas o mielomas, necesitan recibir tratamientos que pueden conllevar efectos tóxicos para el corazón. Por este motivo, antes de iniciar ciclos de quimioterapia con ciertos medicamentos, como las antraciclinas, es necesario hacer un ecocardiograma, analizar la presencia de posibles alteraciones y, en caso afirmativo, una valoración por parte de la Unidad de Cardiología.

Esta circunstancia, según señala la jefe del Servicio de Hematología del hospital madrileño, “es bastante frecuente, de manera que los cardiólogos han tenido que ir profundizando en el manejo de estas complicaciones; de ahí que haya nacido el concepto de Cardio-Oncología y la creación de una unidad específica en el Instituto Oncológico OncoHealth del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz” para ofrecer un abordaje precoz y preventivo al paciente con cáncer y mayor riesgo cardiovascular asociado.

El balance que han hecho los especialistas que han acudido a esta jornada es “tremendamente positivo” y enriquecedor, resume la especialista, destacando asimismo que “los equipos están muy motivados por ser pioneros con este tipo de unidades multidisciplinares” y la voluntad general de los profesionales reunidos de seguir desarrollando proyectos en esta línea.

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